{"id":1207,"date":"2019-03-18T17:29:00","date_gmt":"2019-03-18T22:29:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=1207"},"modified":"2024-04-20T17:46:56","modified_gmt":"2024-04-20T22:46:56","slug":"juegos-infantiles-formas-suaves-de-inculcar-conductas-duras","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2019\/03\/18\/juegos-infantiles-formas-suaves-de-inculcar-conductas-duras\/","title":{"rendered":"Juegos infantiles: formas suaves de inculcar conductas duras"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"637\" height=\"381\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Juegos-infancia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1201\" style=\"width:434px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Juegos-infancia.jpg 637w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Juegos-infancia-300x179.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 637px) 100vw, 637px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Uno de los temas m\u00e1s candentes en las \u00faltimas d\u00e9cadas es la denuncia, por parte de diferentes movimientos de mujeres, contra la violencia sexual y de g\u00e9nero. Gracias a su impulso este problema ingres\u00f3 al temario de los organismos internacionales en el transcurso de la d\u00e9cada del 80<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. Una de sus constataciones m\u00e1s importantes es que, cuando se enfoca la violencia dom\u00e9stica y el abuso f\u00edsico y sexual de ni\u00f1os, los hombres son los principales perpetradores. M\u00e1s a\u00fan, la violencia contra la mujer es tan generalizada que ya no se la percibe como tal sino como una de las tantas incomodidades que las mujeres deben soportar<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>. Asimismo, se ha hecho evidente que las nociones corrientes sobre masculinidad consideran \u201cnatural\u201d su asociaci\u00f3n con el dominio y reacciones impulsivas. Diversos estudios han llamado la atenci\u00f3n sobre la asociaci\u00f3n entre masculinidad y conductas de riesgo, tales como consumo excesivo de alcohol y drogas y con el vandalismo<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Ello ha llevado a que se revisen actitudes, f\u00f3rmulas de trato y concepciones sobre la masculinidad que las personas -hombres y mujeres- internalizamos desde la infancia y consideramos como parte de nuestra naturaleza. Estas \u00faltimas se adquieren durante la formaci\u00f3n inicial en el hogar, con los pares, la escuela, etc. De all\u00ed que sea importante analizar este fen\u00f3meno con el fin de desarrollar estrategias que nos permitan ensayar nuevas formas de vivir la identidad masculina y las relaciones entre varones y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>En el presente ensayo presento los resultados de varias investigaciones sobre masculinidades que realic\u00e9 desde la d\u00e9cada de los 90 hasta la actualidad (Fuller 1997, 2000, 2002, 2011). Analizar\u00e9 solo un aspecto de la socializaci\u00f3n masculina: los juegos infantiles en la familia y entre pares del barrio y la escuela. He escogido este tema porque se trata de un aspecto de la vida de las personas aparentemente inocuo. Sin embargo, precisamente porque no aborda una problem\u00e1tica dram\u00e1tica, nos permite entender c\u00f3mo ciertos aspectos de la masculinidad: su asociaci\u00f3n con la fuerza y el dominio sobre las mujeres, se transmiten de una manera aparentemente <em>natural <\/em>y van siendo internalizados de manera que forman parte de los h\u00e1bitos mentales y corporales de varones y mujeres.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La socializaci\u00f3n de g\u00e9nero<\/h4>\n\n\n\n<p>Desde el momento del nacimiento en que se inicia el proceso de socializaci\u00f3n, a todos los seres humanos se les clasifica como hombres y mujeres, dejando fuera a los seres cuya anatom\u00eda es ambigua (personas intersexuales). A partir de una caracter\u00edstica biol\u00f3gica se asume que las personas desarrollar\u00e1n caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas y culturales. Esta clasificaci\u00f3n marcar\u00e1 el resto de sus vidas, ya que a partir de ah\u00ed comienzan a ser tratadas y comportarse como hombres y mujeres. Por ejemplo: las acciones de la vida cotidiana, la ropa, el trabajo y las relaciones familiares, entre otros, les dan a las ni\u00f1as y a los ni\u00f1os los elementos para comportarse de acuerdo con el g\u00e9nero asignado y para elaborar su autoimagen. Ambos, ni\u00f1os y ni\u00f1as, aprender\u00e1n tambi\u00e9n la valoraci\u00f3n desigual que la sociedad confiere a lo masculino (altamente valorado) y lo femenino (devaluado). Incluso esta diferencia de valor, como muchas otras, quedar\u00e1 registrada como algo natural y casi nunca ser\u00e1 reconocida como una construcci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En la cultura peruana, los juegos infantiles est\u00e1n cuidadosamente diferenciados y catalogados seg\u00fan el g\u00e9nero y se dividen en femeninos, masculinos y mixtos. [&#8230;] Los ni\u00f1os se entrenan para controlar el mundo externo, mientras que las ni\u00f1as ser\u00e1n entrenadas para adaptarse a la casa. De este modo, lo masculino se identifica con el dominio y la competencia.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Durante este per\u00edodo no se escoge a las personas encargadas de la socializaci\u00f3n. La sociedad presenta al sujeto un conjunto ya definido de personajes. \u00c9l (ella) tiene que aceptarlos tal como son y no tiene ninguna posibilidad de escoger otra opci\u00f3n. Esto trae como consecuencia que, a pesar de que el infante no es inherentemente pasivo, son los adultos los que establecen las reglas del juego<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Por la misma raz\u00f3n, la interiorizaci\u00f3n de la versi\u00f3n de la realidad de sus padres, los socializadores primarios, es casi inevitable. La ni\u00f1a\/ni\u00f1o no interioriza los contenidos primarios como uno de muchos mundos posibles, sino como el \u00fanico mundo existente o concebible.<\/p>\n\n\n\n<p>La socializaci\u00f3n se facilita con el soporte de las instituciones sociales que reproducen, refuerzan y controlan la transmisi\u00f3n de estos patrones de g\u00e9nero, tales como la familia, el sistema educativo, la religi\u00f3n y los medios de comunicaci\u00f3n. Durante la ni\u00f1ez la familia tendr\u00e1 un papel preponderante en la conformaci\u00f3n del g\u00e9nero, ello ocurre no s\u00f3lo a trav\u00e9s de las observaciones y el trato directo con los familiares; las ni\u00f1as y los ni\u00f1os por su parte tambi\u00e9n aprenden a trav\u00e9s de la observaci\u00f3n de las relaciones de g\u00e9nero que desarrollan los adultos entre s\u00ed. Estas relaciones pueden ser m\u00e1s o menos equitativas y se expresan en pr\u00e1cticas de la vida cotidiana ante la presencia de los peque\u00f1os que los van asimilando. As\u00ed, por ejemplo, un ni\u00f1o que observe violencia por parte de su padre hacia su madre aprender\u00e1 que la agresi\u00f3n f\u00edsica es una forma de vincularse con las mujeres. Por otro lado, una ni\u00f1a a la que se le ense\u00f1a desde peque\u00f1a que debe servir la comida y tender la cama a sus hermanos, aprende que a ella le corresponden estas labores m\u00e1s que a los hombres, lo que puede marcar la manera en que se distribuye las tareas dom\u00e9sticas con futuras parejas.<\/p>\n\n\n\n<p>En la segunda infancia el mundo de los ni\u00f1os y ni\u00f1as se amplia. La escuela y los pares ser\u00e1n agentes socializadores cruciales. Durante este per\u00edodo los ni\u00f1os, ayudados por sus pares y por los adultos, ir\u00e1n alej\u00e1ndose de la influencia materna para ingresar a una categor\u00eda aparte: la masculina. Los pares, los amigos, ser\u00e1n uno de los transmisores de la cultura masculina y quienes contribuyen a desarrollar el sentido de pertenencia a la <em>cofrad\u00eda de los varones<\/em> y la oposici\u00f3n de esta \u00faltima con las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre las v\u00edas m\u00e1s importantes para la trasmisi\u00f3n de las concepciones y normas de g\u00e9nero est\u00e1n los juegos, los cuentos infantiles y los juguetes, as\u00ed como de todo aquello que rodea a ni\u00f1as y ni\u00f1os. A trav\u00e9s de estas actividades el ni\u00f1o internaliza los rudimentos de un aparato legitimador, esto es, los valores que justifican y legitiman las representaciones que orientan su conducta y sus interpretaciones del mundo. En consecuencia, el juego infantil no es una simple expansi\u00f3n, sino un cuidadoso proceso de asimilaci\u00f3n de las representaciones colectivas de cada cultura.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Los juegos en la primera y segunda infancia<\/h4>\n\n\n\n<p>En la cultura peruana, los juegos infantiles est\u00e1n cuidadosamente diferenciados y catalogados seg\u00fan el g\u00e9nero y se dividen en femeninos, masculinos y mixtos. Los juegos masculinos, representados por la manipulaci\u00f3n de objetos definidos como tales (carros), asociados a tareas masculinas en la divisi\u00f3n sexual del trabajo (herramientas), a la guerra y al f\u00fatbol, establecen un corte preciso entre lo masculino y lo femenino. Estas actividades l\u00fadicas se identifican con la guerra, la aventura, la libertad y la calle. Los ni\u00f1os se entrenan para controlar el mundo externo, mientras que las ni\u00f1as ser\u00e1n entrenadas para adaptarse a la casa. De este modo, lo masculino se identifica con el dominio y la competencia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ninos-Piura-1100x825-1-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1185\" style=\"width:491px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ninos-Piura-1100x825-1-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ninos-Piura-1100x825-1-300x225.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ninos-Piura-1100x825-1-768x576.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Ninos-Piura-1100x825-1.jpg 1100w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #937d6e;\"><em>La infancia es la etapa donde ni\u00f1os y ni\u00f1as van aprendiendo c\u00f3mo la sociedad valora lo masculino y lo femenino, siendo esta valoraci\u00f3n muy desigual.<\/em><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Al pasar la primera infancia el juego masculino se traslada, real y simb\u00f3licamente a la calle. El grupo de pares (los amigos) pasa a ser una de las instancias de transmisi\u00f3n de nociones sobre la masculinidad m\u00e1s importante, compitiendo con los del hogar y la escuela. Los ni\u00f1os aprenden el lenguaje masculino, herm\u00e9tico a las ni\u00f1as y cargado de hostilidad interg\u00e9nero. Las cualidades m\u00e1s valoradas son valent\u00eda, fuerza, arrojo, rudeza. De este modo, el juego transmite valores centrales para la constituci\u00f3n de la identidad masculina hegem\u00f3nica: pericia, competencia, complicidad entre varones, hostilidad hacia las mujeres y oposici\u00f3n casa\/calle. En el lenguaje de los amigos, la sensibilidad o empat\u00eda, cualidades que caracterizan a los valores de la casa, adquieren un signo invertido y deben ser cuidadosamente suprimidos. Un <em>verdadero hombre<\/em> tiene que ser duro y no debe preocuparse por los sentimientos de los otros. Para sobrevivir y ser aceptado, un ni\u00f1o debe encontrar una manera de desarrollar alg\u00fan nivel de agresividad. La sumisi\u00f3n se asocia con el peligro de feminizaci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, el ganador de una pelea de chicos ocupa la posici\u00f3n activa dominante y pone al perdedor en una posici\u00f3n pasiva, femenina. Esto \u00faltimo constituir\u00eda el m\u00e1ximo peligro y fuerza a los ni\u00f1os a entrar dentro de los moldes prescritos.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, el an\u00e1lisis de algunas caracter\u00edsticas de la socializaci\u00f3n masculina nos puede dar pistas para entender algunos rasgos de las conductas masculinas asociados a la violencia de g\u00e9nero: la tendencia a subestimar a las mujeres, la competencia a trav\u00e9s de formas de dominio, tanto entre varones como hacia las mujeres, y la asociaci\u00f3n con conductas de riesgo, a menudo violentas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> La recomendaci\u00f3n General del Comit\u00e9 para la eliminaci\u00f3n de la discriminaci\u00f3n contra la mujer CEDAW (1992), marc\u00f3 un hito en el tratamiento a la problem\u00e1tica de la violencia contra las mujeres al declarar que la violencia basada en el g\u00e9nero es una forma de discriminaci\u00f3n que inhibe seriamente la capacidad de las mujeres para disfrutar sus derechos y libertades (FULLER, Norma. \u201cPol\u00edticas p\u00fablicas contra la violencia conyugal. \u00bfD\u00f3nde estamos veinte a\u00f1os despu\u00e9s? En: <em>Sexualidad, Salud y Sociedad, Revista Latinoamericana N\u00ba 4<\/em>, pp. 10-27, Centro Latinoamericano de Sexualidad y Derechos Humanos. 2010).<br><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> En el Per\u00fa, 7 de cada 10 mujeres han sufrido violencia por parte de su pareja o expareja (Instituto Nacional de Estad\u00edstica e Inform\u00e1tica. 2015. Encuesta Demogr\u00e1fica y de Salud Familiar. ENDES 2014. INEI: Lima. Recuperado de<a href=\"http:\/\/www.inei.gob.pe\/media\/MenuRecursivo\/publicaciones_digitales\/Est\/Lib1211\/pdf\/Libro.pdf\"> www.inei.gob.pe\/media\/MenuRecursivo\/publicaciones_digitales\/Est\/Lib1211\/pdf\/Libro.pdf<\/a>).<br>Los casos de feminicidio se han incrementado en 26,4% respecto al mismo periodo del a\u00f1o anterior. Durante enero &#8211; abril 2017, los casos de este delito consolidados por el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) sumaron 34, mientras que en el mismo rango de meses (enero &#8211; abril 2018), estos fueron 43 en total (El Comercio. Junio 2018: <a href=\"https:\/\/elcomercio.pe\/peru\/26-incremento-cifra-feminicidios-peru-respecto-periodo-anterior-noticia-524699\">https:\/\/elcomercio.pe\/peru\/26-incremento-cifra-feminicidios-peru-respecto-periodo-anterior-noticia-524699<\/a>)<br><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> DE KEIJZER, Benno. \u201cPaternidades y transici\u00f3n de g\u00e9nero.\u201d En: Fuller, Norma (Editora) <em>Paternidades en Am\u00e9rica Latina<\/em>. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa, Lima, 2000. pp. 215-240.<br>FULLER, Norma. <em>Identidades Masculinas. Varones de clase media en el Per\u00fa<\/em>, Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa. Lima, Per\u00fa 1997<br>FULLER, Norma <em>Masculinidades, cambios y permanencias. Varones de Cuzco, Iquitos y Lima<\/em>. Fondo Editorial Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa. Lima 2001.<br>FULLER, Norma. <em>Dif\u00edcil ser hombre. Nuevas masculinidades latinoamericanas<\/em>. Fondo Editorial, PUCP. Lima 2018.<br><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> BERGER, Peter y Thomas LUCKMANN. <em>La construcci\u00f3n social de la realidad<\/em>. Amorrortu, Madrid 1968.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Oto\u00f1o 2019<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Norma Fuller<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Profesora principal del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa (PUCP). PhD Universidad de Florida Gainesville .<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los temas m\u00e1s candentes en las \u00faltimas d\u00e9cadas es la denuncia, por parte de diferentes movimientos de mujeres, contra la violencia sexual y de g\u00e9nero. Gracias a su impulso este problema ingres\u00f3 al temario de los organismos internacionales en el transcurso de la d\u00e9cada del 80[1]. Una de sus constataciones m\u00e1s importantes es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1201,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[9],"class_list":["post-1207","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","tag-articulo"],"acf":[],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1207"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1221,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1207\/revisions\/1221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1201"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}