{"id":1463,"date":"2020-09-11T21:17:00","date_gmt":"2020-09-12T02:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=1463"},"modified":"2024-04-20T21:54:45","modified_gmt":"2024-04-21T02:54:45","slug":"la-cultura-como-tecnologia-la-virtualidad-como-medio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2020\/09\/11\/la-cultura-como-tecnologia-la-virtualidad-como-medio\/","title":{"rendered":"La cultura como tecnolog\u00eda, la virtualidad como medio"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"256\" height=\"769\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/arte-teatro-virtual-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1443\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/arte-teatro-virtual-02.jpg 256w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/arte-teatro-virtual-02-100x300.jpg 100w\" sizes=\"auto, (max-width: 256px) 100vw, 256px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La crisis que vivimos nos oblig\u00f3 a migrar a un territorio digital para el que muchos no est\u00e1bamos preparados, lo que nos hizo replantear el potencial democratizador que puede tener el internet. La distancia geogr\u00e1fica se soluciona con un clic. El intercambio de ideas y trabajos es m\u00e1s barato y viable. Nuevas experiencias de interacci\u00f3n en la virtualidad se desarrollan. Esto revoluciona las humanidades y la producci\u00f3n cultural, porque la idea de un espectador o lector como ente pasivo, que debe quedarse callado para recibir informaci\u00f3n, se hace imposible. Entonces, un paradigma de competencia podr\u00eda diluirse en un paradigma de cooperaci\u00f3n, ya que el espacio digital es un espacio de coexistencia en horizontalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n cultural ha perdido sus canales tradicionales de producci\u00f3n, distribuci\u00f3n y consumo. Entonces tenemos que volver a interrogarla. Hace alg\u00fan tiempo siento dif\u00edcil pensar el lugar y la importancia de la cultura en la sociedad. Primero, porque un sistema capitalista otorga valor a las mercanc\u00edas por su capacidad de intercambio, por lo que la cultura es solo otra mercanc\u00eda. Su importancia radica en su capacidad de ser vendida y consumida, subordinada a productos con mayor demanda. Segundo, en crisis planetaria resulta una trivialidad pensar en teatro o en m\u00fasica cuando la urgencia es econ\u00f3mica, alimentaria, de salud. \u00bfC\u00f3mo pensar en arte cuando la urgencia es por sobrevivir? Este texto quiere pensar este problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde una mirada capitalista, la producci\u00f3n cultural se determina por el mercado, y esto genera la exclusi\u00f3n de trabajos que no pueden masificarse. El Estado peruano parece ignorar sistem\u00e1ticamente la producci\u00f3n cultural, pese a iniciativas relevantes como fondos de producci\u00f3n. Peor ser\u00eda pensar en una \u201cacademia\u201d de sujetos \u201cilustrados\u201d que determinan el valor de lo creado con criterios endog\u00e1micos. Mercado, Estado y Academia son protagonistas de los procesos de creaci\u00f3n art\u00edstica o cultural, pero muy f\u00e1cilmente se transforman en enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p>No es posible pensarse fuera de ellos, pero intentar\u00e9 pensar el valor de la cultura fuera de nuestros tres protagonistas. Lanzo una pregunta tan fregada que preferimos ignorarla o darle respuestas f\u00e1ciles: \u00bfla producci\u00f3n cultural tiene una funci\u00f3n en la sociedad? Y si es as\u00ed, \u00bfcu\u00e1l es? Toda sociedad humana produce formas de m\u00fasica, de narraci\u00f3n, de representaci\u00f3n, de pintura, de distribuci\u00f3n del espacio, de edificaci\u00f3n. Nuestro cotidiano est\u00e1 poblado de productos y procesos que, mediante la acci\u00f3n humana, ordenan s\u00edmbolos y significados en tejidos complejos que recibimos todos los d\u00edas. Podr\u00edamos llamarla <em>natural<\/em>. Pero, \u00bfpara qu\u00e9 sirve? \u00bfPor qu\u00e9 tiene que importarnos? \u00bfPor qu\u00e9 urge hacerse cargo?<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero ensayar dos respuestas. Para empezar, pensemos a los sujetos humanos como cuerpos que piensan, imaginan, sienten, hacen. Estas dimensiones conversan y no se pueden separar. Lo que hacemos es lo que imaginamos, lo que pensamos es lo que sentimos, y as\u00ed podemos cruzar todo. Estas capacidades humanas no son espont\u00e1neas: son formadas y modeladas por la familia, educaci\u00f3n, prensa, Estado, interacciones cotidianas. Productos culturales. Y todo producto cultural presupone, produce, expresa, debate, cuestiona, modifica una forma de entender el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas somos constantemente bombardeadas por discursos. Un discurso suelto, una canci\u00f3n cuya letra no escuchamos, una obra de teatro que vimos una noche no cambia lo que somos. Pero nuestras ideas sobre el amor, lo divino, lo social, el otro, son generadas por narrativas, im\u00e1genes, sonidos que recibimos. Pasa que la experiencia humana es terriblemente limitada. Nuestro mundo es solo aquello a lo que accedemos, y como seres de carne estamos condenados, somos solo lo que pasa por nuestra carne. Para ensanchar nuestra experiencia necesitamos de prensa, educaci\u00f3n, familia, amistades. Cultura. Porque nuestro \u00fanico medio para acceder a la experiencia de alguien m\u00e1s pasa por las narrativas que produce o que le producen. Y se trata de hacernos cargo, pues nuestra imagen del mundo conversa con nuestras emociones y acciones. Esta imagen marca los actos de violencia que ejerzamos, consintamos o decidamos ignorar. De esta depende nuestra participaci\u00f3n pol\u00edtica, decisiones profesionales, ejercicio del poder, aquello que permitamos y aquello que no.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los m\u00e9todos m\u00e1s efectivos del ejercicio del poder es la <em>naturalizaci\u00f3n<\/em>, es decir, la idea de que un acto de violencia es <em>natural<\/em>. Hemos vivido siglos asumiendo que las personas no blancas eran inferiores, que las mujeres ten\u00edan un limitado acceso a la racionalidad, que las personas no heterosexuales y las personas trans est\u00e1n enfermas. Estas ideas afectan nuestras pr\u00e1cticas, desde el insulto constante o el desacreditar la voz de otras personas. As\u00ed, cuando las comunidades ind\u00edgenas protestan la destrucci\u00f3n de sus territorios, Alan Garc\u00eda afirma que sus voces no son relevantes para el proyecto de naci\u00f3n, que son ciudadanos de segunda clase, y les califica de \u201cperro del hortelano\u201d. La prensa hace eco y sectores importantes de la poblaci\u00f3n lo asumen como natural. El progreso, la reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica, el bienestar dependen de la extracci\u00f3n de recursos. Poco importa que esto no sea sostenible a largo plazo y que destruya el espacio vital de millones de personas: el significado est\u00e1 instaurado. \u00bfC\u00f3mo hacer para <em>des-naturalizarlo<\/em>? No basta una obra, canci\u00f3n o discurso pol\u00edtico, sino un esfuerzo comunitario tremendo de producci\u00f3n de sentidos nuevos. As\u00ed entiendo la cultura, como una <strong>tecnolog\u00eda de transformaci\u00f3n de subjetividades<\/strong>. Opera todo el tiempo, lo notemos o no. Si no entramos en la disputa por la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n y el consumo de productos culturales, renunciamos a un proceso que nos afecta.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00bfC\u00f3mo se construye comunidad y acci\u00f3n colectiva? Empezando por reconocer un punto central: las comunidades no son espont\u00e1neas. Es necesario producirlas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Entonces, se nos hace necesario producir alternativas que permitan transformaciones concretas. Requerimos el ejercicio de la cr\u00edtica, s\u00ed, pero m\u00e1s a\u00fan de la producci\u00f3n de estrategias y rutas de acci\u00f3n. Esto es urgente y no se puede postergar ni pasar solo por el esfuerzo individual, que por definici\u00f3n tiene un impacto limitado. La transformaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas de cada sujeto es necesaria, pero insuficiente. Urge la <em>acci\u00f3n colectiva<\/em> en un accionar que rompa con h\u00e9roes y salvadores. No sirven solo individuos notables: necesitamos enlaces, articulaciones, asociaciones que posibiliten esta acci\u00f3n colectiva. Uno de los tantos problemas de nuestro pa\u00eds radica en nuestra fragmentaci\u00f3n: quiz\u00e1s porque somos una poblaci\u00f3n megadiversa, en un territorio heterog\u00e9neo y con desigualdades feroces, es dif\u00edcil reconocerse en el otro, m\u00e1s a\u00fan trabajar con \u00e9l. La izquierda peruana, y muchas propuestas de disidencia a los poderes <em>de facto<\/em>, caen hist\u00f3ricamente en la fragmentaci\u00f3n y tienen dificultades de plantear proyectos y hacer frente al poder. \u00bfC\u00f3mo se construye comunidad y acci\u00f3n colectiva? Empezando por reconocer un punto central: las comunidades no son espont\u00e1neas. Es necesario <em>producirlas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El catolicismo produjo una comunidad generando un sistema de ideas, pr\u00e1cticas, rituales. Los cursos de c\u00edvica que nos ense\u00f1aron en el colegio intentaban transformarnos en peruanos mediante im\u00e1genes, historias y sonidos. Las barras de f\u00fatbol comparten s\u00edmbolos, pr\u00e1cticas, espacios, vestimentas. Las comunidades son <em>construcciones<\/em>, hechas por acci\u00f3n deliberada.<\/p>\n\n\n\n<p>La producci\u00f3n cultural es una <strong>tecnolog\u00eda de construcci\u00f3n de comunidad. <\/strong>Esto ya existe, nos envuelve todos los d\u00edas. M\u00e1s cuando un Estado nos pide pensar que 32 millones de personas son tan peruanas como nosotros. M\u00e1s cuando, pese a que discursiva y legalmente somos iguales, reconocemos que poblaciones enteras son tratadas como ciudadanos de segunda categor\u00eda. Cuando el acceso a los recursos m\u00e1s b\u00e1sicos est\u00e1 tremendamente segmentado.<\/p>\n\n\n\n<p>La cultura, por supuesto, no salva el mundo. Es que no necesitamos salvarnos, sino chambear. Lo relevante es analizar procesos en desarrollo, reflexionar sobre sus procedimientos, y utilizarlos para nuestros fines.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"284\" height=\"350\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/arte-teatro-virtual.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1442\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/arte-teatro-virtual.jpg 284w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/arte-teatro-virtual-243x300.jpg 243w\" sizes=\"auto, (max-width: 284px) 100vw, 284px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em><span style=\"color: #50abab;\">En este tiempo de aislamiento las obras art\u00edsticas se han debido adecuar a la tecnolog\u00eda, con p\u00fablicos conectados virtualmente a la distancia.<\/span><\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Tenemos un problema de base aqu\u00ed: en el Per\u00fa, las industrias culturales y creativas son muy pocas. La mayor\u00eda de las industrias oficiales y con presupuesto operan en Lima, y el acceso a estas est\u00e1 muy segmentado. Lo mismo podemos decir de la prensa y los grandes medios de comunicaci\u00f3n. En un pa\u00eds muy grande y megadiverso, estas tecnolog\u00edas, como todas, est\u00e1n centralizadas. No es un accidente: coincide y responde a un proyecto de naci\u00f3n de origen colonial que, durante toda la Rep\u00fablica, ha buscado la subalternizaci\u00f3n de la mayor\u00eda de sus habitantes. Por supuesto que simplifico, y no es posible obviar que muchos de los artistas con mayor impacto social y econ\u00f3mico son ignorados en el Per\u00fa oficial. Sin embargo, al pensar la funci\u00f3n de la producci\u00f3n cultural fuera del ineludible trinomio Mercado-Estado-Academia, es posible reconocer estas dos tecnolog\u00edas que operan ya en nuestras sociedades, y se hace posible apropiarse de ellas y disputarlas. Son demasiado importantes como para no participar de ellas y hacernos cargo. La virtualidad es un excelente medio para realizar este proceso.<\/p>\n\n\n\n<p>Vivimos una crisis sin precedentes que genera una devastaci\u00f3n feroz. Las desigualdades hist\u00f3ricas marcan la devastaci\u00f3n del virus, sumadas a una acci\u00f3n gubernamental que aprovecha el panorama para desarrollar sus intereses a costa de las poblaciones vulnerables. La situaci\u00f3n es l\u00fagubre. Pese a esto, me resulta clave identificar qu\u00e9 campos de acci\u00f3n se abren, porque la desesperanza y la cr\u00edtica son movimientos necesarios pero insuficientes. Se abre un proceso que nos hace vivir intercambios que no eran posibles antes. Ya estamos generando redes entre creadores a trav\u00e9s de distintos espacios de Lima y del Per\u00fa, teniendo en el cotidiano articulaciones transformadoras a trav\u00e9s de las regiones. Toda esta acci\u00f3n es a\u00fan muy peque\u00f1a, porque reci\u00e9n la estamos identificando. Es posible imaginar que estas rutas abrir\u00e1n m\u00e1s caminos. Pero para eso es necesario hacernos cargo, pensar en colectivo, superar las taras del mundo pre-pand\u00e9mico y ponernos a trabajar. El espacio virtual ser\u00e1 una herramienta de democratizaci\u00f3n en cuanto lo usemos como tal.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Primavera 2020<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Sebasti\u00e1n&nbsp;Eddowes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Dramaturgo, director e investigador teatral \/ Yale University-UPC-Compa\u00f1\u00eda de la Siembra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La crisis que vivimos nos oblig\u00f3 a migrar a un territorio digital para el que muchos no est\u00e1bamos preparados, lo que nos hizo replantear el potencial democratizador que puede tener el internet. La distancia geogr\u00e1fica se soluciona con un clic. 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