{"id":1701,"date":"2021-12-18T07:56:00","date_gmt":"2021-12-18T12:56:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=1701"},"modified":"2024-04-21T08:19:43","modified_gmt":"2024-04-21T13:19:43","slug":"la-violencia-contra-ninos-ninas-y-adolescentes-comprender-para-prevenir","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2021\/12\/18\/la-violencia-contra-ninos-ninas-y-adolescentes-comprender-para-prevenir\/","title":{"rendered":"La violencia contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes. Comprender para prevenir"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos1-2048x1366-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1670\" style=\"width:630px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos1-2048x1366-1-1024x683.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos1-2048x1366-1-300x200.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos1-2048x1366-1-768x512.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos1-2048x1366-1-1536x1025.jpg 1536w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos1-2048x1366-1.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>para que pueda ser he de ser otro<br><\/em><em>salir de m\u00ed, buscarme entre los otros,<br><\/em><em>los otros que no son si yo no existo,<br><\/em><em>los otros que me dan plena existencia<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Octavio Paz, Piedra de sol<\/p>\n\n\n\n<p>En el Per\u00fa, debido a las dificultades socioecon\u00f3micas que atraviesan muchos hogares en las distintas regiones del pa\u00eds, es com\u00fan escuchar historias de ni\u00f1os y ni\u00f1as que se hacen cargo de sus hermanos peque\u00f1os mientras sus padres o madres trabajan, ya sea en el campo o la ciudad. Lamentablemente, tambi\u00e9n es com\u00fan escuchar que, ante el m\u00e1s m\u00ednimo error, reciban castigos muy duros cuando sus padres consideran que no realizaron la labor encomendada de forma cabal. Por ejemplo, cuando el hermano o hermana menor a su cargo sufre un accidente bajo su cuidado. Esa es la historia de Celia, una ni\u00f1a de siete a\u00f1os, quien, llorando, narraba llena de temor el castigo que le dar\u00eda su madre cuando supiera que su hermanito de 2 a\u00f1os hab\u00eda sufrido una ca\u00edda mientras jugaba.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2002, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) declar\u00f3 la violencia como un problema de salud p\u00fablica (OMS, 2002; Saz, 2021), lo que implica que las acciones para combatirla deban ser integrales y supongan el trabajo conjunto de la ciudadan\u00eda, las organizaciones de la sociedad civil y el Estado. Si nos centramos en el caso peruano, hasta mayo de 2021, el Servicio de Atenci\u00f3n Urgente del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) registr\u00f3 2460 casos de violencia familiar, sexual y otros de alto riesgo. De todos ellos, 1924 se refieren a violencia contra la mujer y 536, contra varones.<\/p>\n\n\n\n<p>En el desagregado por edad, se registra 1374 casos de violencia contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes (MIMP, 2021). Por otro lado, la encuesta ENARES<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a> de 2019 se\u00f1alaba que el 68,9 % de la poblaci\u00f3n de 9 a 11 a\u00f1os hab\u00eda sufrido violencia psicol\u00f3gica o f\u00edsica al interior de la familia (INEI, 2019; Zapata, 2021). Si bien las cifras en s\u00ed mismas son alarmantes, lo m\u00e1s preocupante es que, detr\u00e1s de ellas, existan rostros humanos que muchas veces no llegan a visibilizarse y que, d\u00eda a d\u00eda, experimentan historias atravesadas por otras condiciones de vulnerabilidad personales, sociales o estructurales, como la pobreza, que agudizan el riesgo de generar escenarios de violencia. Aunque la violencia contra la mujer sea una realidad alarmante en nuestro pa\u00eds, nos centraremos en aquella que se ejerce contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes como integrantes del grupo familiar.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>(&#8230;) en nuestra sociedad, a\u00fan es dif\u00edcil pensar en los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes como sujetos de derechos, como seres humanos diferenciados con necesidades de reconocimiento y respeto.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En la encuesta ENARES antes mencionada, llama la atenci\u00f3n que el 58,5 % de las personas encuestadas manifiesten tolerancia a la violencia contra ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes por parte de los adultos a su cargo (INEI, 2019; Zapata, 2021). Esto se relaciona con el hecho de que muchas veces sea la familia, como instituci\u00f3n cerrada, el escenario para situaciones de abuso y maltrato recurrentes y prolongadas en el tiempo (Saz, 2021), que pueden pasar desapercibidas o ser racionalizadas como patrones de crianza. Las medidas de aislamiento social en el contexto de pandemia por la COVID-19 han recrudecido estos problemas en las relaciones intrafamiliares. Han llevado a convivir d\u00edas enteros a padres, madres, hijos e hijas en un mismo espacio; lo cual, aunado a las dificultades econ\u00f3micas por la p\u00e9rdida de los empleos o la recarga laboral que supone realizar trabajo remoto mientras se atienden las responsabilidades del hogar, exacerba a\u00fan m\u00e1s los \u00e1nimos.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto, convendr\u00eda definir el concepto de <em>violencia. <\/em>En 2002, la OMS lo hac\u00eda del siguiente modo:<\/p>\n\n\n\n<p>El uso deliberado de la fuerza f\u00edsica o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, da\u00f1os psicol\u00f3gicos, trastornos del desarrollo o privaciones. (p. 5)<\/p>\n\n\n\n<p>De la definici\u00f3n anterior, se comprende que cualquier escenario de violencia se establece dentro del marco de una relaci\u00f3n: con uno mismo, con alguien m\u00e1s o con un colectivo. Es en la naturaleza de los v\u00ednculos que desarrollamos donde surgen gestos, actitudes o comportamientos que pueden ser le\u00eddos como violentos, como una exacerbaci\u00f3n de ese impulso vital que nos conmina a la defensa o a la sobrevivencia, que es la agresi\u00f3n. La diferencia entre ambos conceptos radica en que la violencia puede comprenderse como un impulso agresivo desbordado, que puede llevar a la destrucci\u00f3n de uno mismo, de los otros o de lo otro, el mundo compartido. En ese sentido, cualquier ser humano podr\u00eda estar en riesgo de establecer relaciones violentas. \u00bfC\u00f3mo reconocerlo? Lo primero es ser conscientes de que tal riesgo existe, lo que nos puede llevar a estar alertas en los momentos que pueda surgir. Lo segundo es reconocer los propios l\u00edmites, el punto en el que un gesto o acto puede transgredir y atentar contra la integridad f\u00edsica, psicol\u00f3gica o espiritual de alguien m\u00e1s.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"512\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos2-768x512-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1671\" style=\"width:474px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos2-768x512-1.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos2-768x512-1-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #993300;\">Para el beb\u00e9, la mirada afectiva de la madre le da la certeza de que \u00e9l existe, le permite mirarse a s\u00ed mismo y ver su entorno con mayor confianza.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Pese a las estad\u00edsticas, el riesgo de cruzar el l\u00edmite entre agresi\u00f3n y violencia puede ser m\u00e1s sencillo de reconocer en relaciones entre personas adultas. Ante una diferencia laboral, por ejemplo, un debate o intercambio de opiniones que se convierte en conflicto, lo m\u00e1s probable es que, pese al desborde del \u00e1nimo, ninguno de los adultos involucrados utilice gritos o golpes para convencer a la otra persona de pensar o actuar como desea. \u00bfPor qu\u00e9 hacerlo entonces con ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes a nuestro cargo? \u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil controlar el impulso agresivo en esos casos y evitar que se convierta en un acto violento? Tal vez porque, en nuestra sociedad, a\u00fan es dif\u00edcil pensar en ellos como sujetos de derechos, como seres humanos diferenciados con necesidades de reconocimiento y respeto. Los patrones de crianza que se transmiten culturalmente ahondan la dificultad, ya que, en el pasado, los castigos f\u00edsicos eran utilizados y validados en circunstancias diversas: familiares, escolares, eclesiales y comunitarias; en otras palabras, eran parte de la din\u00e1mica convencional de interacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Entendiendo la violencia como un problema en las relaciones que establecemos, al pensar en aquellas que mantenemos con ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, conviene recordar las palabras de Claude De Rouvray (2009), psicoanalista francesa: \u201cSe dice del ni\u00f1o que es el padre del hombre\u201d. Con ello suger\u00eda el hecho de que las vivencias de la infancia dejan su huella en los adultos que, convertidos en madres o padres, asumen labores de crianza. Ante esa realidad, de acuerdo con la autora, quedan dos alternativas: replicar inconscientemente la historia vivida en nuestros v\u00ednculos tempranos como hijos o hijas, o, aceptando esos eventos como parte de nuestra historia, decidir conscientemente seguir una v\u00eda distinta, libre de la violencia experimentada en la ni\u00f1ez o adolescencia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>A un adolescente que proviene de un contexto familiar y social precario, que se encuentre en situaci\u00f3n de riesgo por condiciones como la violencia y la pobreza, tal vez le sea dif\u00edcil proyectarse a un futuro distinto de la realidad que conoce.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La segunda opci\u00f3n implica un trabajo personal profundo, porque demanda conectarse con el dolor que supuso haber sido v\u00edctima de violencia en alg\u00fan momento de la vida, lo cual es dif\u00edcil y complejo. Implica involucrarse en un proceso de autoconocimiento que, tras la comprensi\u00f3n e historizaci\u00f3n de esas experiencias dolorosas, lleve a las personas a una mayor comprensi\u00f3n de su historia de vida, lo que, en el mejor de los casos, disminuir\u00e1 los riesgos de que la historia se replique. Lo cierto es que, en un pa\u00eds donde la salud mental de la poblaci\u00f3n no llega a ser una prioridad, atravesar ese proceso es m\u00e1s dif\u00edcil. \u00bfQu\u00e9 hacer entonces?<\/p>\n\n\n\n<p>Dentro de la teor\u00eda de las relaciones&nbsp;objetales<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>,&nbsp; se considera que los v\u00ednculos que el ser humano establece con quienes se encarguen de su cuidado durante sus primeros meses de vida se reeditan o actualizan en sus relaciones posteriores, esto es, las que establece a lo largo de su ni\u00f1ez, adolescencia y adultez. Para Melanie Klein, si la cualidad de estas nuevas relaciones fuese saludable, contribuir\u00edan a la reparaci\u00f3n o restauraci\u00f3n de las huellas dejadas por v\u00ednculos tempranos no satisfactorios.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cEl Papel de Espejo de la Madre y la Familia en el Desarrollo del Ni\u00f1o\u201d, Donald Winnicott (1982) plantea que la mirada de la madre ?o de quien se encargue del cuidado primario del beb\u00e9?, si es afectiva y emp\u00e1tica, le devuelve la certeza de que \u00e9l existe. Este proceso no es sencillo, pues se necesita de una madre o cuidador dispuesto a mirar al beb\u00e9 real con el que interact\u00faa, no a aquel que figur\u00f3 en su imaginaci\u00f3n, a aquel que desear\u00eda que este fuera o a s\u00ed mismo. Un beb\u00e9 que se ve reflejado en la mirada de quien cumple esa funci\u00f3n puede mirarse a s\u00ed mismo, empezar a mirar el entorno con mayor confianza y menor riesgo de perderse en \u00e9l. El verse reflejado en la mirada de su cuidador es un proceso anterior al reconocimiento de s\u00ed mismo en la imagen que le devuelve el espejo (Winnicott, 1982).<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott apela a esta met\u00e1fora no solo para explicar el desarrollo temprano del beb\u00e9, sino para graficar la labor del psicoterapeuta, que no consiste en realizar interpretaciones inteligentes acerca de lo que le sucede al paciente, sino en devolverle aquello que este trae y, a largo plazo, contribuir al reconocimiento de su propia existencia. A partir de ello, podr\u00e1 encontrar formas distintas de vincularse en las que, reconoci\u00e9ndose a s\u00ed mismo, logre mirar al otro en su existencia aut\u00e9ntica, no como una proyecci\u00f3n de su fantas\u00eda.&nbsp;Sin embargo, y siguiendo la l\u00ednea de Klein, este proceso complejo y arduo puede reconocerse en relaciones distintas a las tempranas y terap\u00e9uticas tambi\u00e9n. Es decir, existen v\u00ednculos que pueden facilitar la experiencia del reconocimiento y la recreaci\u00f3n de uno mismo, del otro y de la realidad, v\u00ednculos que, pese a las dificultades, avances y retrocesos, faciliten la maduraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos3-2048x1366-1-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1672\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos3-2048x1366-1-1024x683.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos3-2048x1366-1-300x200.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos3-2048x1366-1-768x512.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos3-2048x1366-1-1536x1025.jpg 1536w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/violenciacontraninos3-2048x1366-1.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #993300;\">Como adultos cuidadores, tenemos la responsabilidad de propiciar ambientes saludables y seguros para ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes, sin riesgo de replicar un pasado de violencia.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A un adolescente que proviene de un contexto familiar y social precario, que se encuentre en situaci\u00f3n de riesgo por condiciones como la violencia y la pobreza, tal vez le sea dif\u00edcil proyectarse a un futuro distinto de la realidad que conoce. Sin embargo, si en el contexto escolar o comunitario encuentra referentes distintos a los conocidos, adultos que se vinculen con \u00e9l d\u00e1ndole la opci\u00f3n de desplegar sus habilidades y capacidades en un clima de reconocimiento y respeto, tal vez esas nuevas formas de relaci\u00f3n lo ayuden a concebir un proyecto de vida y a tomar decisiones que lo lleven a concretarlo. Ese fue el caso de Ra\u00fal, quien habiendo estado en situaci\u00f3n de calle desde peque\u00f1o, a los 13 a\u00f1os, en su encuentro con educadores que le mostraron que pod\u00eda volver a confiar y optar por una forma de vida distinta para \u00e9l, tom\u00f3 decisiones que lo llevaron a reconstruirse como persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Como adultos cuidadores, tenemos la responsabilidad de propiciar ambientes que faciliten el desarrollo saludable de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes. Lograrlo supone el reto y la valent\u00eda de mirarnos a nosotros mismos en los ni\u00f1os y ni\u00f1as que fuimos, integrar eventos de nuestra propia historia para proyectarnos a un futuro distinto, con menos riesgos de replicar un pasado de violencia.&nbsp; Establecer y fortalecer relaciones humanas saludables significa mirar a ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes como los seres humanos distintos que son, devolverles su propia imagen frente al espejo de nuestra mirada, no las proyecciones de nosotros mismos o la imagen ideal que de ellos nos hab\u00edamos figurado.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ir al encuentro del otro necesitamos habernos encontrado con nosotros mismos y ese encuentro se produce siempre en relaci\u00f3n. Prevenir la violencia pasa justamente por comprender la naturaleza de esa relaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De Rouvray, C. (2009). Los primeros a\u00f1os de la educaci\u00f3n. En <em>La Casa de la Familia. Una contribuci\u00f3n psicoanal\u00edtica a la salud p\u00fablica en el Per\u00fa <\/em>(pp. 89-103)<em>. <\/em>Universidad Nacional Mayor de San Marcos.<\/p>\n\n\n\n<p>INEI. (2019). <em>INEI present\u00f3 resultados sobre la encuesta nacional de relaciones sociales<\/em>. http:\/\/m.inei.gob.pe\/prensa\/noticias\/inei-presento-resultados-de-la-encuesta-nacional-sobre-relaciones-sociales-2019-12304<\/p>\n\n\n\n<p>MIMP. <em>Estad\u00edsticas del MIMP. <\/em>https:\/\/www.mimp.gob.pe\/omep\/estadisticas-violencia.php<\/p>\n\n\n\n<p>OPS y OMS. (2002). <em>Informe mundial sobre la violencia y la salud<\/em>. <em>Resumen. <\/em>https:\/\/www.who.int\/violence_injury_prevention\/violence\/world_report\/es\/summary_es.pdf<\/p>\n\n\n\n<p>Paz, O. (1997). Piedra de sol. En <em>Obra po\u00e9tica I (1935-1970). Obras completas. Edici\u00f3n del autor <\/em>(pp. 217-233). Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n\n\n\n<p>Saz, A. (15 de julio de 2021). <em>Jornadas APM: Violencias en el ciclo de la vida: infancia, adolescencia y vida adulta<\/em> [Seminario web]. ISEP. <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=b0qvDp_Mf08\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=b0qvDp_Mf08<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott, D. (1982).&nbsp;Papel del Espejo de la Madre y la Familia en el Desarrollo del Ni\u00f1o.&nbsp;En <em>Realidad&nbsp;y&nbsp;juego <\/em>(pp. 179-188). 3\u00aa ed. Gedisa.<\/p>\n\n\n\n<p>Zapata, D. (2021). Experiencias de violencia en estudiantes de una universidad privada de Lima- Per\u00fa. Art\u00edculo in\u00e9dito.<\/p>\n\n\n\n<p>______________________________________________________<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Encuesta Nacional de Relaciones Sociales llevada a cabo por el Instituto Nacional de Estad\u00edstica e Inform\u00e1tica (INEI).<br><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> La teor\u00eda de las relaciones objetales, fundada por Melanie Klein en su relectura de Freud, enfatiza la construcci\u00f3n de la fantas\u00eda a partir de las relaciones con un objeto real. Inicialmente, el beb\u00e9 se relaciona con un objeto subjetivo (aquel que figura su mente); a lo largo de los primeros meses de vida, y producto de un proceso de maduraci\u00f3n biol\u00f3gica y ps\u00edquica, aprender\u00e1 a relacionarse ya no con el objeto de su mundo subjetivo, sino con un objeto externo. Reci\u00e9n en ese momento, se puede afirmar que participa de relaciones con un objeto \u2013sujeto\u2013 real.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Verano 2021\/2022<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Claudia Neyra Quijandr\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Instituto de Protecci\u00f3n al Menor y Personas Vulnerables de la UARM<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>para que pueda ser he de ser otrosalir de m\u00ed, buscarme entre los otros,los otros que no son si yo no existo,los otros que me dan plena existencia Octavio Paz, Piedra de sol En el Per\u00fa, debido a las dificultades socioecon\u00f3micas que atraviesan muchos hogares en las distintas regiones del pa\u00eds, es com\u00fan escuchar historias [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1670,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[9],"class_list":["post-1701","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","tag-articulo"],"acf":[],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1701","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1701"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1701\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1711,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1701\/revisions\/1711"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1670"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1701"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1701"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1701"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}