{"id":1901,"date":"2023-04-13T11:48:00","date_gmt":"2023-04-13T16:48:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=1901"},"modified":"2024-04-25T16:40:16","modified_gmt":"2024-04-25T21:40:16","slug":"democracia-conflicto-consenso-y-dialogo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2023\/04\/13\/democracia-conflicto-consenso-y-dialogo\/","title":{"rendered":"Democracia: conflicto, consenso y di\u00e1logo"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto1-1100x733-1-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1924\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto1-1100x733-1-1024x682.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto1-1100x733-1-300x200.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto1-1100x733-1-768x512.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto1-1100x733-1.jpg 1100w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La fr\u00e1gil, pero resiliente, democracia peruana que nos ha acompa\u00f1ado a lo largo del siglo XXI encara el punto m\u00e1s duro de un proceso de deterioro que empez\u00f3 en 2016 y que, casi sin pausa, ha visto sucesos tan serios como la renuncia de dos presidentes y la vacancia de otros dos, as\u00ed como la disoluci\u00f3n de un Congreso. Sin embargo, estos graves hechos son solo un s\u00edntoma de un problema mayor del orden democr\u00e1tico: la ausencia de mecanismos de representaci\u00f3n efectivos entre una sociedad que ha visto grandes transformaciones durante las \u00faltimas d\u00e9cadas y una estructura pol\u00edtica que ha aumentado sus capacidades; pero sin poder orientarlas a atender las grandes brechas, econ\u00f3micas, sociales y culturales, persistentes, manteniendo los viejos lastres de la corrupci\u00f3n y el patrimonialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, ante la debilidad de la pol\u00edtica institucional, las demandas sociales han encontrado otros cauces. Por ejemplo, la conflictividad social ha sido muy importante durante los \u00faltimos a\u00f1os y ha estado muy relacionada a las tensiones que genera la expansi\u00f3n de las actividades extractivas sobre un territorio de gran diversidad biol\u00f3gica y cultural. Junto a ello, las protestas con contenido pol\u00edtico han sido intermitentes, con picos de movilizaci\u00f3n ante decisiones pol\u00edticas, tanto gubernamentales como del parlamento, que han sido percibidas como altamente lesivas al inter\u00e9s p\u00fablico en beneficio de intereses particulares (protestas contra la legislaci\u00f3n que establec\u00eda menores est\u00e1ndares para el trabajo juvenil, el indulto al expresidente Alberto Fujimori, la remoci\u00f3n del equipo especial de fiscales que investigaban casos de corrupci\u00f3n, la decisi\u00f3n del Congreso de vacar al expresidente Vizcarra, la decisi\u00f3n del expresidente Castillo de decretar sin sustento la inmovilizaci\u00f3n social, etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>Los sucesos ocurridos tras el intento de golpe de Estado del expresidente Castillo, y la llegada a la presidencia de Dina Boluarte son un cap\u00edtulo m\u00e1s de este proceso, uno que ha visto una de las movilizaciones m\u00e1s numerosas y extendidas del siglo. Ante ello, ni el gobierno ni el parlamento han podido brindar salidas institucionales. El terrible saldo de decenas de muertos durante las protestas est\u00e1 ligado a la muy probable vulneraci\u00f3n de derechos humanos; lo cual, adem\u00e1s de las responsabilidades individuales y colectivas, es el paso que nos puede llevar de la democracia al autoritarismo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las necesarias salidas de corto plazo, como el adelanto de las elecciones generales, no son una respuesta de fondo a la crisis, sino solo una v\u00e1lvula que alivie la presi\u00f3n y permita generar condiciones para pensar en las medidas de mediano y largo plazo.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde luego, las necesarias salidas de corto plazo, como el adelanto de las elecciones generales, no son una respuesta de fondo a la crisis, sino solo una v\u00e1lvula que alivie la presi\u00f3n y permita generar condiciones para pensar en las medidas de mediano y largo plazo. &nbsp;\u00bfQu\u00e9 camino seguir para salir de esta situaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 nuevos arreglos institucionales son necesarios? \u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos llegar a ellos?<\/p>\n\n\n\n<p>Como sostiene Chantal Mouffe, toda sociedad es el producto de un conjunto de pr\u00e1cticas, discursos e instituciones pol\u00edticas que buscan establecer un determinado orden y organizar la vida social. Al afirmar un orden, niegan otros. Esto no significa que el orden establecido no pueda ser luego cuestionado y ser objeto de nuevos conflictos en condiciones que siempre son potencialmente conflictivas. Y eso es as\u00ed porque, se\u00f1ala Mouffe, m\u00e1s all\u00e1 de que siempre existan esfuerzos por mostrar que un orden es \u201cnecesario\u201d o \u201cracional\u201d, ning\u00fan orden lo es realmente. Por eso, es siempre temporal y precario, y debe enfrentar conflictos frente a actores que plantean cambios, de distinta amplitud, en el orden existente.&nbsp; Esto, desde luego, es la fuente de conflictos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un r\u00e9gimen democr\u00e1tico es parte de un modelo de orden pol\u00edtico. Junto al Estado moderno y al Estado de Derecho, constituyen el modelo pol\u00edtico de corte liberal que ha sido predominante desde el siglo XX. Sus beneficios son indudables y hay buenas razones para preferirlo frente a otras formas de gobierno. La experiencia latinoamericana es un buen ejemplo de los graves costos sociales que han tra\u00eddo las formas autoritarias, m\u00e1s all\u00e1 del proyecto pol\u00edtico -de derecha o izquierda- que traen consigo. No obstante, es muy com\u00fan pensar que la democracia es una alternativa a la conflictividad, al ofrecer caminos de deliberaci\u00f3n institucionalizada, un conjunto de principios justicia que aspiran a ser universales, as\u00ed como una competencia justa por el acceso al poder. As\u00ed, en este orden de ideas, en una democracia eficaz los conflictos terminar\u00edan por ser una suerte de falla o error del sistema pol\u00edtico -y de sus instituciones- o resultado de actores irracionales, ignorantes, o, incluso, enemigos de la modernidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs la \u00fanica visi\u00f3n posible? Mouffe, por ejemplo, propone pensar en los conflictos como elementos ineludibles en cualquier sociedad plural. Por eso, la democracia, antes que una soluci\u00f3n a la conflictividad deber\u00eda entenderse como un proceso permanente de construcci\u00f3n y cuestionamiento de los consensos sociales. De esta manera, los conflictos pasar\u00edan de ser una anomal\u00eda, a ser el motor de la vida democr\u00e1tica. De lo contrario, es probable que la democracia transite entre la apat\u00eda ciudadana y la p\u00e9rdida de legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, aceptando que el conflicto social es inevitable, la democracia deber\u00eda ayudarnos a evitar que los conflictos escalen a un nivel que impidan construir los consensos m\u00ednimos, incluso provisionales, que la vida social requiere. Como ha se\u00f1alado el polit\u00f3logo ingl\u00e9s David Runciman, las configuraciones pol\u00edticas que mejor funcionan siempre tienen dos caras. Las acciones de los actores pol\u00edticos permiten construir instituciones estables, esto es, debates y pactos que impiden la guerra, y dichas instituciones estables deber\u00edan, a su vez, tener como resultado una actividad pol\u00edtica, discusiones y enfrentamientos, que no acaban en guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la democracia deber\u00eda concebirse como un esfuerzo por encauzar la permanente tensi\u00f3n que hay en las sociedades modernas entre la b\u00fasqueda de consenso y las din\u00e1micas conflictivas. Pues, cuando dichos consensos m\u00ednimos no existen, es muy probable que quienes detenten el poder deban recurrir a la violencia (o la coacci\u00f3n) como principal instrumento de control, para as\u00ed imponer relaciones de autoridad y obediencia. El costo ser\u00e1 una baja legitimidad y un orden muy precario.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, la pol\u00edtica democr\u00e1tica moderna tambi\u00e9n recurre a la violencia leg\u00edtima, en la medida que detr\u00e1s de cada ley encontramos la amenaza, velada o expl\u00edcita, del uso de la fuerza para garantizar su cumplimiento. Cuando la pol\u00edtica logra consensos sobre las reglas de convivencia y llega a pactos sobre c\u00f3mo manejar la violencia, sobre qui\u00e9n deber\u00eda tener acceso a ella y sobre qu\u00e9 circunstancias permiten su uso, como en las democracias, la fuerza se vuelve menos necesaria. La relaci\u00f3n entre consenso y coerci\u00f3n ser\u00eda inversa. A m\u00e1s consenso, menos necesidad de coerci\u00f3n. A menos acuerdos, m\u00e1s necesidad de la fuerza, y menos legitimidad democr\u00e1tica. As\u00ed, los llamados a imponer por la fuerza el \u201corden\u201d -recuperando el \u201cprincipio de autoridad\u201d-, suelen ser el reconocimiento de debilidad de la autoridad democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que vemos en el Per\u00fa es un orden pol\u00edtico d\u00e9bil que comenz\u00f3 el siglo con ciertos consensos muy precarios sobre la necesidad de asumir ciertas pr\u00e1cticas democr\u00e1ticas. Dichos consensos se han roto, y hasta ahora no hemos podido llegar a un acuerdo sobre una ruta para reconstruirlos o construir otros. Para ello son necesarias v\u00edas para el di\u00e1logo, reconociendo la complejidad de nuestra sociedad, diversa, desigual, y en donde lo ilegal, lo informal y lo formal no son espacios estancos sino interconectados. No ser\u00e1 nada sencillo apostar por el di\u00e1logo en estas condiciones, pero es indispensable, aceptando que seguramente convivir\u00e1 con una alta conflictividad que no cesar\u00e1 inmediatamente. Si persistimos en el di\u00e1logo, poco a poco, las instituciones podr\u00e1n recuperar la legitimidad y los conflictos podr\u00e1n ser canalizados a trav\u00e9s de ellas. Esperemos que haya un m\u00ednimo de sensatez en los actores pol\u00edticos para apoyar este camino.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"682\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto2-1100x733-1-1024x682.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1925\" style=\"width:743px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto2-1100x733-1-1024x682.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto2-1100x733-1-300x200.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto2-1100x733-1-768x512.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/democraciayconflicto2-1100x733-1.jpg 1100w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><span style=\"color: #333399;\"><em>La democracia debe entenderse como el esfuerzo que busca equilibrar constante tensi\u00f3n entre consenso y conflicto en sociedad moderna para funcionar efectivamente.<\/em><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Oto\u00f1o 2023<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Iv\u00e1n<\/strong><strong>&nbsp;Lanegra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Asociaci\u00f3n Civil Transparencia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La fr\u00e1gil, pero resiliente, democracia peruana que nos ha acompa\u00f1ado a lo largo del siglo XXI encara el punto m\u00e1s duro de un proceso de deterioro que empez\u00f3 en 2016 y que, casi sin pausa, ha visto sucesos tan serios como la renuncia de dos presidentes y la vacancia de otros dos, as\u00ed como la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1924,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[9],"class_list":["post-1901","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-debates","tag-articulo"],"acf":[],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1901"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2490,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions\/2490"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1924"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}