{"id":2391,"date":"2014-12-06T10:55:00","date_gmt":"2014-12-06T15:55:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=2391"},"modified":"2024-04-25T15:46:53","modified_gmt":"2024-04-25T20:46:53","slug":"los-martires-de-la-uca-25-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2014\/12\/06\/los-martires-de-la-uca-25-anos-despues\/","title":{"rendered":"Los m\u00e1rtires de la UCA: 25 a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"336\" height=\"409\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-34-36-a-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2366\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-34-36-a-1.jpg 336w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-34-36-a-1-246x300.jpg 246w\" sizes=\"auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El Salvador, ese peque\u00f1o pa\u00eds centroamericano, equivalente en extensi\u00f3n al departamento de Ica, y al que el poeta Pablo Neruda llamar\u00eda el \u201cPulgarcito de Am\u00e9rica\u201d, ha sido escenario de conflictos de larga data que estuvieron focalizados en el problema de la tierra y la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n del campesinado. Pero, como sucedi\u00f3 en otros pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, estos justos reclamos no encontraron otra soluci\u00f3n que la de masacrar campesinos, por la voluntad de los gobiernos de turno bajo dominio de oligarqu\u00edas y\/o dictaduras militares. Los Acuerdos de Paz que se firmaron en enero de 1992 pusieron fin a ese largo proceso de conflictos sociales, cuya m\u00e1s alta expresi\u00f3n fue el conflicto armado (o \u201cguerra interna\u201d) que se iniciara en 1980.<\/p>\n\n\n\n<p>Fueron 12 a\u00f1os de enfrentamiento abierto entre las Fuerzas Armadas de El Salvador (FAES), en representaci\u00f3n del Estado salvadore\u00f1o, y el Frente Farabundo Mart\u00ed por la Liberaci\u00f3n Nacional (FMLN), que asum\u00eda la defensa de la poblaci\u00f3n en respuesta a la creciente represi\u00f3n contra ella y sus organizaciones. Aunque var\u00edan las cifras, hay coincidencias en estimar en m\u00e1s de 75,000 las v\u00edctimas entre muertos y desaparecidos. Fue un per\u00edodo de dictaduras militares que llegar\u00eda a su fin con la convocatoria a elecciones generales, siendo as\u00ed que, en 1984, tomar\u00eda la conducci\u00f3n del gobierno la Democracia Cristiana. &nbsp;El 1\u00ba de junio de 1989, se har\u00eda cargo del gobierno el partido de extrema derecha Acci\u00f3n Republicana Nacionalista (ARENA), fundado por un ex-militar a quien se le atribuye la conducci\u00f3n de los llamados \u201cescuadrones de la muerte\u201d; se\u00f1alado, adem\u00e1s, en el Informe de la Comisi\u00f3n de la Verdad como autor intelectual del asesinato de Monse\u00f1or Oscar A. Romero. La matanza de los padres jesuitas y la empleada e hija, el 16 de noviembre de 1989 en el campus de la Universidad Centroamericana \u201cJos\u00e9 Sime\u00f3n Ca\u00f1as\u201d (UCA), ocurri\u00f3 apenas cinco meses de haber asumido el mandato ARENA.<\/p>\n\n\n\n<p>El per\u00edodo de guerra interna fue un tiempo de masacres de donde emergieron m\u00e1rtires, v\u00edctimas y h\u00e9roes silenciosos que entregaron sus vidas en defensa de los derechos humanos. Pero de ese dolor surgieron tambi\u00e9n opciones y respuestas concretas para defender la dignidad de las personas, destacando entre otras instituciones, la Oficina de \u201cSocorro Jur\u00eddico\u201d (conocida tambi\u00e9n como \u201cTutela Legal\u201d) del Arzobispado de San Salvador, creado por Monse\u00f1or Romero, que en sus 31 a\u00f1os de funcionamiento lleg\u00f3 a reunir m\u00e1s de 50,000 denuncias. En 1985 se fund\u00f3 el Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), con la misma l\u00ednea de compromiso.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"448\" height=\"336\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-34-36-b-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2367\" style=\"width:391px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-34-36-b-1.jpg 448w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-34-36-b-1-300x225.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Desde a\u00f1os previos al inicio de la guerra interna, hasta los Acuerdos de Paz, se sucedieron un conjunto de hechos de gran significado con respecto al compromiso cristiano por la justicia. Fue una \u00e9poca marcada por el martirio de un n\u00famero importante de religiosos(as) y laicos (as) que se inicia con el asesinato del P. Rutilio Grande SJ, ocurrido en febrero de 1977, y se prolonga hasta los hechos de la UCA del 16 de noviembre de 1989, pasando por el homicidio de Monse\u00f1or Romero. \u00c9l, a trav\u00e9s de sus homil\u00edas transmitidas por radio, denunciaba los actos violatorios ocurridos, muchas de los cuales terminaban en muertes y desapariciones que quedaban impunes. Estas denuncias llegaron a su punto culminante en su \u00faltima homil\u00eda, un d\u00eda antes de su asesinato, cuando dirigi\u00e9ndose a las fuerzas \u201cdel orden\u201d, exclam\u00f3: <em>En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada d\u00eda m\u00e1s tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: \u00a1Cese la represi\u00f3n&#8230;!.<\/em> Esa exclamaci\u00f3n signific\u00f3 su sentencia de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>La UCA se constituy\u00f3 en la instituci\u00f3n desde donde los jesuitas, liderados por Ignacio Ellacur\u00eda como Rector, forjaron lo que podr\u00eda llamarse la conciencia \u00e9tica de la sociedad salvadore\u00f1a, actuando no s\u00f3lo a trav\u00e9s de la denuncia <em>prof\u00e9tica<\/em>, sino tambi\u00e9n con el anuncio de un nuevo amanecer para El Salvador. En otras palabras, la UCA no se limit\u00f3 a mantener activa la denuncia de violaciones a los derechos humanos cometidos desde el gobierno bajo la llamada \u201cdoctrina de la seguridad nacional\u201d, o de las acciones llevadas a cabo por grupos paramilitares e, incluso de los excesos cometidos por la guerrilla; sino que, adem\u00e1s, asumi\u00f3 el compromiso de contribuir a procurar la paz para el pa\u00eds. En este aspecto, desde ella se alent\u00f3 el di\u00e1logo entre el FMLN y el gobierno, a fin de buscar una salida negociada al conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, pese a esa clara opci\u00f3n que adopt\u00f3 la UCA para que las fuerzas en conflicto respeten los derechos de las personas, no faltaron posiciones intransigentes provenientes de alguno de los grupos pol\u00edticos integrantes del FMLN para poner en duda la transparencia de las denuncias hacia algunas de sus acciones. M\u00e1s dura fue la actitud del gobierno ya que no ces\u00f3 en su hostigamiento hacia la UCA, incluso con atentados contra sus instalaciones. Esta postura de la UCA ante el conflicto respondi\u00f3 a un compromiso con la sociedad salvadore\u00f1a, principalmente con los pobres que eran los que viv\u00edan con mayor dolor las injusticias cometidas. Una de esas l\u00edneas de compromiso fue la llamada \u201cC\u00e1tedra de la Realidad Nacional\u201d en la que se dialogaba sobre la situaci\u00f3n real del pa\u00eds desde diferentes enfoques (econ\u00f3mico, social, pol\u00edtico).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Fueron 12 a\u00f1os de enfrentamiento abierto entre las Fuerzas Armadas de El Salvador, en representaci\u00f3n del Estado salvadore\u00f1o, y el Frente Farabundo Mart\u00ed por la Liberaci\u00f3n Nacional, que asum\u00eda la defensa de la poblaci\u00f3n en respuesta a la creciente represi\u00f3n contra ella y sus organizaciones.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En Barcelona, con ocasi\u00f3n de recibir en nombre de la UCA el premio Fundaci\u00f3n Com\u00edn, el 6 de noviembre de 1989 -diez d\u00edas antes de su martirio-, Ignacio Ellacur\u00eda destacaba que cuando sol\u00eda decirse que la universidad deber\u00eda ser imparcial, ellos (los de la UCA) cre\u00edan que no. Que la objetividad y la libertad que se reclaman para la universidad pueden exigir parcialidad, y en ese sentido, en su discurso, afirmaba que ellos eran \u201clibremente parciales a favor de las mayor\u00edas populares, porque son injustamente oprimidas y porque en ellas, negativa y positivamente, est\u00e1 la verdad de la realidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No hab\u00eda duda que el compromiso que asum\u00eda la UCA en favor de la pacificaci\u00f3n del pa\u00eds, cuya v\u00eda de soluci\u00f3n deb\u00eda pasar necesariamente por una paz negociada, basada en la plena vigencia de los derechos humanos, no fue del agrado de los sectores m\u00e1s duros de la derecha salvadore\u00f1a en colusi\u00f3n con las fuerzas armadas. Esto condujo a que los sacerdotes jesuitas estuvieran en la mira de esos grupos, resultando as\u00ed que en la madrugada de ese 16 de noviembre de 1989, un comando militar de \u00e9lite ingresara a las instalaciones y asesinara a los seis jesuitas que se encontraban en sus dormitorios, as\u00ed como a la empleada dom\u00e9stica y su hija, ya que la orden dada era que no quedaran testigos. En juicio posterior, se pudo comprobar, entre otras evidencias, que fueron militares quienes cometieron la masacre y no la guerrilla, a la que se quer\u00eda culpar aprovechando el hecho de que en esos d\u00edas el FMLN hab\u00eda iniciado una ofensiva sobre San Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>A 25 a\u00f1os de esos acontecimientos y al margen de la violencia que a\u00fan subsiste por la presencia de las \u2018maras\u2019 (pandillas) y del crimen organizado, hay un hecho que emerge de todo ese dolor: la paz que se pudo alcanzar en 1992. Quiz\u00e1 este sea el mejor homenaje que se puede rendir, como se escrib\u00eda m\u00e1s arriba, a m\u00e1rtires, v\u00edctimas y h\u00e9roes silenciosos que entregaron sus vidas por la causa de la justicia. Y como signos de esperanza cristiana est\u00e1n presentes, adem\u00e1s de las figuras de Rutilio Grande y Monse\u00f1or Romero, la de estos m\u00e1rtires de la UCA: Ignacio Ellacur\u00eda, Ignacio Mart\u00edn-Bar\u00f3, Segundo Montes, Juan Ram\u00f3n Moreno, Amando L\u00f3pez, Joaqu\u00edn L\u00f3pez y L\u00f3pez; y, por cierto, tambi\u00e9n las de Elba Ramos y su hija Celina. Su presencia como signos de esperanza sigue ah\u00ed, porque la promesa de un nuevo El Salvador no es plena, ya que la pobreza y la desigualdad que a\u00fan persisten siguen siendo la expresi\u00f3n de la injusticia, sin dejar de reconocer que el conflicto vivido en los \u201880s pol\u00edticamente se haya superado y existan ahora amplios espacios de libertad. Pero, como escribe Ellacur\u00eda en Utop\u00eda y profetismo, <em>\u201cno se puede ser libre injustamente\u201d<\/em>, porque la justicia, agrega, \u201cno solo posibilita la libertad, sino que la moraliza y la justifica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Carlos Lecaros Zavala<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Docente de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Salvador, ese peque\u00f1o pa\u00eds centroamericano, equivalente en extensi\u00f3n al departamento de Ica, y al que el poeta Pablo Neruda llamar\u00eda el \u201cPulgarcito de Am\u00e9rica\u201d, ha sido escenario de conflictos de larga data que estuvieron focalizados en el problema de la tierra y la situaci\u00f3n de opresi\u00f3n del campesinado. 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