{"id":2591,"date":"2014-04-09T18:44:00","date_gmt":"2014-04-09T23:44:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=2591"},"modified":"2024-04-25T19:05:12","modified_gmt":"2024-04-26T00:05:12","slug":"sistemas-mediaticos-entre-el-mercado-y-el-estado-en-al","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2014\/04\/09\/sistemas-mediaticos-entre-el-mercado-y-el-estado-en-al\/","title":{"rendered":"Sistemas medi\u00e1ticos entre el Mercado y el Estado en AL"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"427\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Medios.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2585\" style=\"width:430px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Medios.jpeg 640w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Medios-300x200.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El papel de los medios de comunicaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de sociedades democr\u00e1ticas ha sido uno de los grandes temas de debate en el \u00faltimo siglo. De la mano se han gestado las discusiones sobre cu\u00e1l es el tipo de propiedad medi\u00e1tica que mejor conduce a tal fin. Por una parte, como ant\u00edtesis a los medios propagand\u00edsticos de reg\u00edmenes autoritarios que aparecieron en el siglo XX, las teor\u00edas liberales m\u00e1s tempranas que ganaron popularidad en los Estados Unidos previeron que s\u00f3lo a trav\u00e9s de la propiedad privada de los medios \u00e9stos podr\u00edan garantizar su independencia y autonom\u00eda financiera, servir de contrapeso al Estado, establecerse en una esfera p\u00fablica de diversas opciones, y garantizar plenamente la libertad de expresi\u00f3n y de prensa. En esta concepci\u00f3n, el Estado \u2013a trav\u00e9s de sus leyes regulatorias, control o injerencia directa\u2014 es visto como la mayor amenaza al funcionamiento saludable del mercado y la industria en general y a la capacidad de elecci\u00f3n racional de individuos y sus libertades, en lo particular.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tard\u00f3 esa idea en venirse abajo en otras latitudes: con el periodismo sensacionalista, las calumnias y los excesos de la prensa, y la din\u00e1mica de intereses privados prevaleciendo por sobre el inter\u00e9s p\u00fablico en una l\u00f3gica de mercado de atracci\u00f3n de clientes, pronto se revitalizaron los debates sobre la responsabilidad social de los medios, particularmente en los tiempos de posguerra. En el fondo de la discusi\u00f3n se hallaba el papel de los medios en la construcci\u00f3n de espacios para el debate de los asuntos p\u00fablicos y de la vida democr\u00e1tica de un pa\u00eds. En esta visi\u00f3n, cuyo ep\u00edtome m\u00e1s actual es la BBC de Londres, no s\u00f3lo valores period\u00edsticos como la imparcialidad y la objetividad son esenciales, sino que tambi\u00e9n es necesaria cierta forma de regulaci\u00f3n en cuanto a su programaci\u00f3n, financiamiento y rendici\u00f3n de cuentas para garantizar el balance de contenidos educativos y de entretenimiento, la pluralidad de visiones y de voces, as\u00ed como la representaci\u00f3n justa y equitativa de los sectores sociales en el contenido program\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo tal premisa, los medios p\u00fablicos emergieron como el sistema est\u00e1ndar en muchos pa\u00edses europeos, cuyas televisoras estar\u00edan t\u00e9cnicamente enfocadas a promover la vida democr\u00e1tica de sus pa\u00edses. En muchos casos, sin embargo, los sistemas medi\u00e1ticos terminaron reflejando la vida partidaria y parlamentaria de sus gobiernos, y m\u00e1s espec\u00edficamente, las agendas partidarias del partido pol\u00edtico en el poder y no de la ciudadan\u00eda. Con ello, se pone de manifiesto que uno de los grandes riesgos de las radiodifusoras p\u00fablicas es la instrumentalizaci\u00f3n de los medios por parte de los actores pol\u00edticos para su propio beneficio. En la actualidad, adem\u00e1s, los sistemas p\u00fablicos de radiodifusi\u00f3n europeos, enfrentados a las presiones del mercado y de los canales privados, as\u00ed como a tecnolog\u00edas cambiantes y demandas globales de consumo, cada vez batallan m\u00e1s para competir y justificar sus financiamientos y ofertas.<\/p>\n\n\n\n<p>En Am\u00e9rica Latina hemos asistido a la configuraci\u00f3n de sistemas medi\u00e1ticos donde han coexistido caracter\u00edsticas de ambos modelos. Por un lado, los consorcios medi\u00e1ticos se desarrollaron muy temprano, imitando los est\u00e1ndares y formatos de los Estados Unidos; es decir, bajo el esquema de propiedad privada y patrocinio por publicidad. Pero a diferencia de lo que dictar\u00edan las rom\u00e1nticas perspectivas liberales, no s\u00f3lo no han funcionado como contrapeso o vigilante del Estado autoritario, sino que han emergido precisamente bajo el cobijo de gobiernos y actores pol\u00edticos en turno, especialmente los autoritarios. Es decir, tenemos un modelo liberal y aparentemente privado de medios, pero que en distintas latitudes y medidas ha estado altamente ligado a las \u00e9lites pol\u00edticas: los casos de Televisa en M\u00e9xico, Globo en Brasil, o Cisneros en Venezuela da cuenta de ello.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"640\" height=\"390\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Clarin.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2578\" style=\"width:446px;height:auto\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Clarin.jpg 640w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Clarin-300x183.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A diferencia de lo que se hubiera previsto, los gobiernos autoritarios no desalentaron ni vieron como enemigos a los propietarios de los medios, como habr\u00eda ocurrido en otras latitudes, sino que los hicieron sus aliados. Durante estos per\u00edodos, las quejas de los observadores no s\u00f3lo se centraron en la heterogeneizaci\u00f3n de contenidos y sensibilidades de las clases altas y medias, o sobre la importaci\u00f3n de valores extranjeros y poca visibilidad de minor\u00edas \u00e9tnicas, sino que en pa\u00edses como Chile o Argentina, los medios privados sirvieron para legitimar reg\u00edmenes dictatoriales y sus consecuentes violaciones a derechos humanos y desapariciones forzadas. En el caso de M\u00e9xico, un mismo partido pol\u00edtico se sostuvo en el poder por setenta a\u00f1os, en gran parte por el apoyo expreso, abierto y declarado de Televisa y la invisibilizaci\u00f3n sistem\u00e1tica y reiterada de la oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los gobiernos democr\u00e1ticos, por otra parte, tampoco hicieron algo por promover la pluralidad democr\u00e1tica en los medios. De hecho, la consolidaci\u00f3n de los ya existentes corporativos medi\u00e1ticos vio un crecimiento exponencial a finales de la d\u00e9cada de los ochenta y en toda la d\u00e9cada de los noventa con las olas privatizadoras, desregulaci\u00f3n y econom\u00eda de mercado de los gobiernos \u201cdemocr\u00e1ticos\u201d y \u201cmodernizadores\u201d que sucedieron a las&nbsp; dictaduras militares o los reg\u00edmenes autoritarios: no s\u00f3lo Televisa y Globo se hicieron a\u00fan m\u00e1s poderosos, sino tambi\u00e9n Grupo Clar\u00edn, en Argentina. Se trata, pues, de consorcios medi\u00e1ticos ya enormemente beneficiados por los gobiernos en turno que con la ola de privatizaciones s\u00f3lo acrecentaron su propiedad, y por tanto su poder e influencia.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed tenemos que Am\u00e9rica Latina ha sido, por d\u00e9cadas, el ejemplo absoluto de concentraci\u00f3n medi\u00e1tica en el mundo, no s\u00f3lo como consecuencia de la liberalizaci\u00f3n de los mercados, sino predominantemente como consecuencia del cobijo de los gobiernos en turno y el escaso compromiso con la regulaci\u00f3n o peor a\u00fan, la regulaci\u00f3n a modo que beneficia a los grandes grupos medi\u00e1ticos. La complicidad no es gratuita: la publicidad gubernamental y pol\u00edtica es una de las grandes fuentes de ingreso para los medios, particularmente en tiempos de elecciones y por tanto, el Estado es el principal cliente y el gestor del modelo de negocio para muchos medios impresos, digitales y electr\u00f3nicos, peque\u00f1os y medianos, en las ciudades y en las regiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, ser\u00e1n contados los ciudadanos latinoamericanos que deseen la continuaci\u00f3n de la concentraci\u00f3n medi\u00e1tica, y mucho menos aquellos que quieran que los medios se sigan convirtiendo no en un contrapeso del poder, sino en otro poder capaz de poner y quitar gobernantes al margen de los procedimientos e instituciones democr\u00e1ticas. Muchos deseamos, por tanto, reformas profundas y sustanciales a las pol\u00edticas de medios y comunicaci\u00f3n que garanticen una verdadera pluralidad y representaci\u00f3n de todos los sectores sociales. \u00bfPero qu\u00e9 tipo de reforma?<\/p>\n\n\n\n<p>Con la llegada de gobiernos de distintos tipos de izquierda a muchos pa\u00edses: Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua o Argentina, parec\u00eda que la regulaci\u00f3n de medios por fin disminuir\u00eda el poder de las grandes empresas medi\u00e1ticas. Sin embargo, lo que parecemos estar atestiguando en pa\u00edses como Venezuela es el reposicionamiento hegem\u00f3nico del gobierno como vector central de mando y control de los medios, sin que eso necesariamente implique la participaci\u00f3n comunitaria o ciudadana y que quiz\u00e1s toque peligrosamente el modelo propagand\u00edstico de reg\u00edmenes autoritarios que tampoco deseamos. En otros casos, como Argentina, a\u00fan cuando su pol\u00e9mica ley de medios agrad\u00f3 en papel a muchos que ve\u00edan esperanzas para los grupos ind\u00edgenas y minoritarios respecto de la propiedad de medios, sigue despertando grandes sospechas de que se aplique de forma uniforme y no s\u00f3lo contra un grupo medi\u00e1tico en especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los verdaderos medios p\u00fablicos han sido una demanda hist\u00f3rica y leg\u00edtima de los sectores m\u00e1s progresistas de las sociedades latinoamericanas. La coyuntura de Am\u00e9rica Latina, sin embargo, parece darle la raz\u00f3n a los esc\u00e9pticos de esta opci\u00f3n: con escaso estado de derecho en muchos pa\u00edses, debilidad institucional en otros pa\u00edses, reglas de juego poco definidas, culturas pol\u00edticas que privilegian el pragmatismo y negociaciones por debajo del agua, y una larga tradici\u00f3n de gobiernos autoritarios, las reformas a los medios propuestas piramidalmente desde los poderes ejecutivos tambi\u00e9n nos dan razones para preocuparnos: nuestras sociedades y sus aparatos pol\u00edticos usualmente operan al margen de la ley, en condiciones de clientelismo y corporativismo, y muestran alta deficiencia regulatoria. El asunto, para nuestros pa\u00edses, es entonces c\u00f3mo construir sistemas medi\u00e1ticos plurales y equitativos, que garanticen la libertad de prensa y expresi\u00f3n, pero tambi\u00e9n el acceso de todos a informar y ser informados.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Mireya M\u00e1rquez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Coordinadora del Programa Prensa y Democracia (PRENDE).&nbsp;Coordinadora del \u00c1rea de Teor\u00edas. Departamento de Comunicaci\u00f3n de la&nbsp;Universidad Iberoamericana, Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El papel de los medios de comunicaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de sociedades democr\u00e1ticas ha sido uno de los grandes temas de debate en el \u00faltimo siglo. De la mano se han gestado las discusiones sobre cu\u00e1l es el tipo de propiedad medi\u00e1tica que mejor conduce a tal fin. 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