{"id":744,"date":"2016-08-26T20:47:00","date_gmt":"2016-08-27T01:47:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=744"},"modified":"2024-04-19T21:25:22","modified_gmt":"2024-04-20T02:25:22","slug":"la-generosidad-y-eficacia-desde-los-jesuitas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2016\/08\/26\/la-generosidad-y-eficacia-desde-los-jesuitas\/","title":{"rendered":"La Generosidad y eficacia desde los jesuitas"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-36-a-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-720\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-36-a-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-36-a-300x225.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-36-a-768x576.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-36-a-1536x1152.jpg 1536w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-36-a.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Esta din\u00e1mica inveterada encuentra sus fuentes en la Buena Noticia de Jes\u00fas: \u201cdenles ustedes de comer\u201d (Lc. 9, 13), subrayada con fuerza por Ignacio de Loyola cuando dice que hay que poner \u201cel amor m\u00e1s en las obras que en las palabras\u201d (EE. 230), y que cobra una importancia especial en la medida en que la sociedad actual y los pobres esperan y merecen de nosotros un testimonio claro (\u201ccon obras y palabras eficaces\u201d) de lo que somos.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1949 el P. General de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, Juan Bautista Janssens, public\u00f3 un documento titulado \u201cInstrucci\u00f3n sobre el Apostolado Social\u201d haciendo un llamado a los jesuitas para formarse <em>\u201cen aquel amor sincero y eficaz que en lenguaje moderno llamamos \u2039esp\u00edritu\u203a o \u2039mentalidad social\u203a\u201d<\/em><a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. El P. Janssens reiter\u00f3 su llamamiento en varias ocasiones e intent\u00f3 definir m\u00e1s precisamente en qu\u00e9 consist\u00eda con ocasi\u00f3n de la canonizaci\u00f3n de Jos\u00e9 Pignatelli SJ:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cen la Instrucci\u00f3n que di sobre el Apostolado Social, intent\u00e9 distinguir entre obras de beneficencia y lo que hoy se llama acci\u00f3n social. La primera de estas formas de caridad, la \u00fanica conocida en tiempos de Jos\u00e9 Pignatelli, es buena. Nuestro Se\u00f1or Jesucristo la alab\u00f3 y la Iglesia la ha recomendado siempre. Ayuda a los miembros sufrientes de Cristo en este mundo. No puede desaparecer nunca porque \u00abhabr\u00e1 siempre pobres entre vosotros\u00bb. La otra forma de caridad es mejor: m\u00e1s universal y m\u00e1s duradera, expresa un m\u00e1s alto grado de amor. Las obras de beneficencia suavizan algunas tristezas; la acci\u00f3n social suprime, en la medida de lo posible, las causas mismas del sufrimiento humano. Todo el cuerpo m\u00edstico de Cristo se hace m\u00e1s sano y m\u00e1s fuerte\u201d<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La reflexi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas sobre las caracter\u00edsticas y la misi\u00f3n del apostolado social fue desarroll\u00e1ndose alimentada por el magisterio del Concilio Vaticano II, enfatizando la dedicaci\u00f3n al trabajo por los m\u00e1s pobres (a partir del documento de Medell\u00edn, \u201ccon los m\u00e1s pobres\u201d) mediando una reflexi\u00f3n y an\u00e1lisis de las condiciones sociales, acompa\u00f1ada del saber teol\u00f3gico y filos\u00f3fico.<\/p>\n\n\n\n<p>En un seminario de trabajo llamado \u201cEl Apostolado Social en la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas hoy\u201d (1980) se esbozaron de manera clara las notas caracter\u00edsticas de este trabajo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cun grupo (de jesuitas y colaboradores) que:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>\u201cest\u00e9n radicalmente comprometidos con la promoci\u00f3n de la justicia en solidaridad con los pobres;<\/li>\n\n\n\n<li>busquen la conversi\u00f3n de los individuos y un cambio estructural de la sociedad;<\/li>\n\n\n\n<li>tengan como objetivo contribuir a la construcci\u00f3n de una sociedad nueva y m\u00e1s justa basada en la participaci\u00f3n;<\/li>\n\n\n\n<li>tengan una idea clara sobre la identificaci\u00f3n de prioridades y la decisi\u00f3n de las acciones a trav\u00e9s del uso de un an\u00e1lisis cient\u00edfico de la realidad, un an\u00e1lisis no s\u00f3lo de las estructuras sino tambi\u00e9n de los acontecimientos y tendencias del momento; y con una perspectiva de fe cristiana;<\/li>\n\n\n\n<li>est\u00e9n preparados para asociarse de distintas maneras con aquellos que comparten los mismos ideales de transformaci\u00f3n de la sociedad;<\/li>\n\n\n\n<li>est\u00e9n involucrados en un di\u00e1logo cr\u00edtico con los grupos que buscan el cambio de un modo distinto al nuestro; y<\/li>\n\n\n\n<li>que persigan el objetivo de la comuni\u00f3n con la Iglesia y con toda la Compa\u00f1\u00eda\u201d <a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Veinte a\u00f1os despu\u00e9s (1998) las \u201cNormas Complementarias\u201d<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a> declaran que: <em>\u00abla misi\u00f3n actual de la Compa\u00f1\u00eda es el servicio de la fe y la promoci\u00f3n, en la sociedad, de la justicia evang\u00e9lica que es sin duda como un sacramento del amor y misericordia de Dios\u201d<\/em><a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. Y la 35\u00aa Congregaci\u00f3n General de los jesuitas reafirma y declara <em>\u201csu firme convicci\u00f3n\u201d<\/em> de que <em>\u201cla finalidad de la misi\u00f3n que hemos recibido de Cristo (\u2026) es el servicio de la fe\u201d, del cual \u201cel principio integrador (\u2026) es el v\u00ednculo inseparable entre la fe y la promoci\u00f3n de la justicia del Reino\u201d<\/em><a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien en un primer momento (paso del preconcilio al Concilio) se pensaba y se actuaba como si la justicia viniese a tomar su lugar donde la caridad terminaba, la noci\u00f3n de justicia se ha enriquecido tanto hasta afirmar que es la verdadera caridad la que comienza donde la justicia termina: la justicia que nace de la fe (la verdadera caridad) va mucho m\u00e1s all\u00e1 que la noci\u00f3n de justicia que no est\u00e1 informada por el amor. Por eso se insiste en que, si bien es posible abusar de la caridad haciendo de ella un subterfugio de la injusticia, <em>\u00abno se puede hacer justicia sin amor. Ni siquiera se puede prescindir del amor cuando se resiste a la injusticia, puesto que la universalidad del amor es por deseo de Cristo un mandato sin excepciones\u00bb<\/em><a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">En la Iglesia Hoy<\/h3>\n\n\n\n<p>El Papa Francisco tambi\u00e9n ha colocado esta realidad en el centro de su proclamaci\u00f3n de la Buena Nueva: el principio de la misericordia no es otra cosa que la justicia del Evangelio llevada a sus extremos (a la perfecci\u00f3n de la cual habla el Evangelio), m\u00e1xima manifestaci\u00f3n de la caridad: amar como Dios nos ama, entregando todo por aquel y aquello que, antes de ese rescate, estaba perdido. La justicia que nace de la fe se identifica con la acci\u00f3n misericordiosa de Dios que redime a todos. Esa redenci\u00f3n \u2013 salvaci\u00f3n \u2013 liberaci\u00f3n \u2013 resurrecci\u00f3n (levantar de la muerte) vincula inexorablemente generosidad y eficacia, porque \u201cel amor cristiano no puede ser s\u00f3lo gratuito; tambi\u00e9n debe ser eficaz. Es decir, no bastan los buenos sentimientos y la recta intenci\u00f3n. El amor debe tratar de resolver los problemas de las personas concretas que vamos encontrando d\u00eda a d\u00eda y, con una visi\u00f3n m\u00e1s amplia, intentar colaborar en la organizaci\u00f3n de la sociedad ayudando a los cambios estructurales que alcancen a todos y que sean duraderos, para crear sociedades verdaderamente pr\u00f3speras justas y libres\u201d<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los pasajes evang\u00e9licos paradigm\u00e1ticos de esta din\u00e1mica del amor que se hace justicia y de la tensi\u00f3n que conlleva en t\u00e9rminos de generosidad y de eficacia, de compromiso y de gratuidad, es la par\u00e1bola del jud\u00edo herido en el camino y del Samaritano que se compadece de \u00e9l (Lc. 10, 27-37). No es gratuito que Jes\u00fas en su par\u00e1bola indique que quien hizo esto fue un Samaritano mientras que otros, un sacerdote que bajaba del templo y un levita (experto en la ley), no hicieron nada por \u00e9l. Porque el ejercicio de la misericordia (que es la manifestaci\u00f3n m\u00e1xima de la justicia) es una decisi\u00f3n positiva que construye algo nuevo desde donde la justicia no existe, donde el respeto no se manifiesta, donde la reconciliaci\u00f3n es impensable.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"532\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Cuadro-Dar-Fruto-y-Tener-Exito-1024x532.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-725\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Cuadro-Dar-Fruto-y-Tener-Exito-1024x532.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Cuadro-Dar-Fruto-y-Tener-Exito-300x156.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Cuadro-Dar-Fruto-y-Tener-Exito-768x399.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Cuadro-Dar-Fruto-y-Tener-Exito-1536x799.jpg 1536w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Cuadro-Dar-Fruto-y-Tener-Exito-2048x1065.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Eficiencia con Eficacia<\/h5>\n\n\n\n<p>Es importante reflexionar y tomar consciencia (son dos verbos\/acciones distintas) de que el AMOR EFICAZ que positivamente buscamos es mucho m\u00e1s que la simple eficiencia. Para decirlo en t\u00e9rminos netamente ignacianos y evang\u00e9licos: se nos pide conocimiento interno de que \u201cno es lo mismo dar frutos que tener \u00e9xito\u201d<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La eficiencia es un valor digno e importante que est\u00e1 generalmente asociado al discernimiento y correcto uso de los medios necesarios para realizar una acci\u00f3n que tiene por fin algo m\u00e1s que el manejo de esos medios, vinculado a una visi\u00f3n m\u00e1s pragm\u00e1tica del uso de las cosas; en nuestro caso siempre de cosas ajenas, de las cuales somos nada m\u00e1s que administradores. Sin duda que ser eficiente es un valor; un valor que como todos los otros valores de la vida tiene sus contingencias y sus relaciones subsidiarias con otros valores m\u00e1s o menos amplios e importantes seg\u00fan el momento en que se encuentre el sujeto y las comunidades. Por eso podemos afirmar que para ser eficaz generalmente es necesario ser eficiente, aunque no basta serlo; y en algunas ocasiones puede hasta no ser indispensable<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la eficiencia y el \u201ceficientismo\u201d son diferentes. Porque es probable que en la vor\u00e1gine de la eficiencia pueda perderse f\u00e1cilmente la gratuidad de las cosas (todo para todos), la gratuidad del tiempo (\u201chay m\u00e1s tiempo que vida\u201d, adagio mejicano) y la gratuidad de la relaci\u00f3n con las personas: hay que producir, minimizar esfuerzos y maximizar resultados; hay que ahorrar recursos materiales (\u201cni m\u00e1s ni menos de lo estrictamente necesario\u201d), temporales (\u201cel tiempo es oro\u201d) y humanos (ya no son relaciones humanas sino Recursos). Cayendo en el \u201ceficientismo\u201d (la eficacia por s\u00ed misma como valor) se entra en la din\u00e1mica tramposa que denunciaba Gabriel Marcel hace m\u00e1s de medio siglo: \u201cposeer es casi inevitablemente ser pose\u00eddo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, mientras que la generosidad implica un movimiento de salida de s\u00ed, de entrega, de ofrecimiento, de apertura, la eficacia est\u00e1 marcada por un movimiento centr\u00edpeto que tiene que ver con guardar, ahorrar, conservar, preservar, controlar, poseer<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Por eso cuando hablamos de eficacia como atributo del amor que estamos llamados a vivir, estamos refiri\u00e9ndonos a una realidad mucho m\u00e1s amplia y exigente que \u201cel ser eficiente\u201d (aunque generalmente lo implica) y que nos remite directamente al \u201cfruto\u201d, a \u201clos resultados\u201d, a \u201clo buscado\u201d, a \u201clo planeado\u201d, \u201cal impacto\u201d de nuestras acciones (eficientes, organizadas, conjuntas, respetuosas, etc.).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Con Generosidad y con Eficacia<\/h3>\n\n\n\n<p>Los jesuitas estamos llamados, pues, a vivir un amor eficaz en nuestro servicio personal y en nuestros proyectos, de manera que nuestras obras sean coherentes con nuestras declaraciones. En ello debemos esforzarnos de manera permanente ayud\u00e1ndonos en la medida en que sea necesario y posible de los instrumentos que nos ofrece la propia experiencia y la de otras personas y organizaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, esto no siempre es f\u00e1cil. En ocasiones, parece que tuvi\u00e9ramos bastante claro el \u201cqu\u00e9 hacer\u201d (acciones) y el \u201chacia d\u00f3nde\u201d queremos ir (visi\u00f3n), pero nos faltara realismo y capacidad gerencial para tomar las decisiones e implementar las acciones necesarias para llegar all\u00e1 (la meta) de la manera que queremos. En otras ocasiones estamos tan atados a maneras tradicionales de organizar y de promover las cosas, o tan atareados haciendo actividades y respondiendo a necesidades inmediatas, que no alcanzamos a ver la urgencia de modificaciones importantes tanto a nivel directivo, como organizacional y gerencial, en funci\u00f3n de los resultados que queremos alcanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, <em>\u201c(\u2026) la clave para la construcci\u00f3n de esta visi\u00f3n estrat\u00e9gica estar\u00e1 en nuestras actitudes espirituales. En especial, precisaremos de mucha libertad, lo que Ignacio llamaba indiferencia, para poder encontrar y colaborar con el Dios que trabaja en este mundo roto\u201d <a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>_____________________<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cfr. Una breve historia, Campbell-Johnston Michael, p\u00e1g. 2, in\u00e9dito.<br><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Acta Romana 12, 1954, 696. Citado por Ib\u00edd. P\u00e1g. 3.<br><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cfr. Recordando Nuestra Historia, Promotio Iustitiae 100, 2008\/3, \u201cLos Primeros Treinta N\u00fameros\u201d, Campbell-Johnston Michael, SJ. P\u00e1g. 8.<br><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Se designa \u201cNormas Complementarias\u201d (NC) a la actualizaci\u00f3n de las Constituciones de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<br><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> NC 245 \u00a71-2<br><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> CG 35. Decreto 3, No. 2<br><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Pedro Arrupe, Arraigados y Cimentados en el Amor, 1981, n.56<br><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> GONZ\u00c1LEZ BUELTA, Benjam\u00edn. Tiempo de Crear, Polaridades evang\u00e9licas, Sal Terrae, Santander, 2010, p. 88- 89<br><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u201cDar fruto\u201d es una expresi\u00f3n b\u00edblica rebosante de significaci\u00f3n espiritual. En la Biblia, el pueblo de Dios aparece frecuentemente como una vi\u00f1a de la que se esperan frutos jugosos. Jes\u00fas mismo se vali\u00f3 de la imagen para expresar el sentido profundo de su misi\u00f3n. En el evangelio de San Juan, dice a sus disc\u00edpulos que la gloria del Padre consiste en que sus hijos den fruto en abundancia (Jn 15, 8.16). Dar fruto nos remite a la fecundidad, caracter\u00edstica de todo ser viviente. Por la fecundidad se multiplica la vida mediante la entrega gratuita de la propia vida. La vida de quien desea seguir a Jesucristo tiene vocaci\u00f3n de fecundidad. Todo seguidor de Jes\u00fas est\u00e1 llamado a multiplicar la vida entreg\u00e1ndose de manera gratuita. No se puede entender la espiritualidad del fruto sin recordar esta afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas: \u201cles aseguro que si el grano de trigo al hacer en la tierra no muere, queda \u00e9l solo; pero si muere da mucho futo\u201d (Jn 12, 24). Texto in\u00e9dito ofrecido por el autor.<br><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Como nos dice Gonz\u00e1lez Buelta: \u201cla eficacia evang\u00e9lica est\u00e1 atravesada por la gratuidad y puede transformar la realidad a trav\u00e9s de momentos (\u2026) en los que aparentemente no pasa nada, episodios de ineficiencia y fracasos escandalosos, como la muerte de Jes\u00fas en la cruz\u201d, Ibid.<br><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cfr. GONZALEZ BUELTA Benjam\u00edn, Ib\u00edd., p. 86<br><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Promotio Iustitiae No. 107, 2011\/3, p\u00e1gs. 39-40<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Roberto Jaramillo, SJ<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antrop\u00f3logo colombiano, con estudios en Filosof\u00eda y Teolog\u00eda. Delegado Social de la Conferencia de Provinciales Jesuitas en Am\u00e9rica Latina (CPAL).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta din\u00e1mica inveterada encuentra sus fuentes en la Buena Noticia de Jes\u00fas: \u201cdenles ustedes de comer\u201d (Lc. 9, 13), subrayada con fuerza por Ignacio de Loyola cuando dice que hay que poner \u201cel amor m\u00e1s en las obras que en las palabras\u201d (EE. 230), y que cobra una importancia especial en la medida en que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":720,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[9],"class_list":["post-744","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-espiritualidad","tag-articulo"],"acf":[],"post_mailing_queue_ids":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/744","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=744"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/744\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":769,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/744\/revisions\/769"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/720"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=744"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=744"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=744"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}