{"id":749,"date":"2016-12-23T20:47:00","date_gmt":"2016-12-24T01:47:00","guid":{"rendered":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/?p=749"},"modified":"2024-04-19T23:03:03","modified_gmt":"2024-04-20T04:03:03","slug":"el-cultivo-de-la-ciudadania-apuntes-filosoficos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/2016\/12\/23\/el-cultivo-de-la-ciudadania-apuntes-filosoficos\/","title":{"rendered":"El Cultivo de la Ciudadan\u00eda. Apuntes Filos\u00f3ficos"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-35-a-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-719\" srcset=\"http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-35-a-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-35-a-300x225.jpg 300w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-35-a-768x576.jpg 768w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-35-a-1536x1152.jpg 1536w, http:\/\/test.boomerang.pe\/intercambio\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/pag-33-35-a-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La diversidad es un rasgo distintivo de la condici\u00f3n humana, sosten\u00eda Isaiah Berlin<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Las personas que habitamos las sociedades modernas pertenecemos a m\u00faltiples culturas, cultivamos diferentes ideas y convicciones morales, suscribimos diferentes sistemas de creencias religiosas y asumimos diferentes estilos de vida. Una sociedad democr\u00e1tica se propone organizar con justicia la vida colectiva, en un marco de respeto de esa pluralidad de formas de vivir. Esa es precisamente la labor de la ley y el sistema de instituciones, regular la convivencia social en virtud de la observancia de tales exigencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas que habitamos estas sociedades complejas y que desarrollamos diferentes facetas de nuestra identidad \u2013en el mundo del trabajo, la academia, la vida \u00edntima y otros \u00e1mbitos de la existencia\u2013 tenemos en com\u00fan la condici\u00f3n de ser ciudadanos. Esa condici\u00f3n posee un car\u00e1cter \u00e9tico y pol\u00edtico que entra\u00f1a prerrogativas y obligaciones, as\u00ed como v\u00ednculos sustanciales con el entorno. Una mirada inicial asocia la ciudadan\u00eda con la posibilidad de elegir a nuestras autoridades en procesos de sufragio \u2013sin duda un aspecto crucial-, pero es preciso explorar con mayor profundidad qu\u00e9 significa estrictamente ser un ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Agencia pol\u00edtica y titularidad de derechos. Dos interpretaciones complementarias de ciudadan\u00eda.<\/h3>\n\n\n\n<p>El concepto de ciudadan\u00eda incorpora dos fuentes de reflexi\u00f3n y pr\u00e1ctica pol\u00edtica. En una perspectiva liberal, el centro de gravedad de la ciudadan\u00eda reside en la titularidad de derechos universales. La teor\u00eda pol\u00edtica ilustrada concibe la sociedad como fruto de un hipot\u00e9tico contrato social entre individuos libres e iguales que eligen las reglas que han de regir la asignaci\u00f3n de bienes sociales, as\u00ed como la constituci\u00f3n de v\u00ednculos en el \u00e1mbito p\u00fablico. Los involucrados deben ser capaces de discutir y elegir los principios que han de configurar la estructura b\u00e1sica de la sociedad democr\u00e1tica. Estos principios dan forma al sistema de derechos que protege a las personas en los diversos espacios sociales en los que transita a lo largo de su vida. El derecho a la vida, a la libertad, a la propiedad y a la b\u00fasqueda de la felicidad constituyen formas de inmunidad que hacen posible que elaboremos nuestros proyectos vitales, desarrollemos nuestras convicciones y actividades sin la intervenci\u00f3n no consentida de un tercero y en condiciones de no violencia. Los individuos se comprometen a respetar la ley y a observar las decisiones de las autoridades que han elegido siguiendo procedimientos democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La participaci\u00f3n en los procesos de representaci\u00f3n se revela como un elemento clave para comprender el ejercicio de la ciudadan\u00eda en sentido liberal. Los miembros de la sociedad podemos elegir a las autoridades que formar\u00e1n un gobierno u ocupar\u00e1n un puesto en el Congreso para desempe\u00f1ar tareas de legislaci\u00f3n y fiscalizaci\u00f3n. La idea es que estos procesos tengan lugar en medio de un debate p\u00fablico que permita examinar y contrastar los programas pol\u00edticos de las diferentes organizaciones que compiten por el acceso al poder. De este modo, el ciudadano ejerce su derecho al voto en condiciones en las que dispone de informaci\u00f3n y ha formado su juicio. Los funcionarios elegidos act\u00faan en nuestra representaci\u00f3n (por lo cual deben rendir cuentas de sus actos) y ejercen el cargo de manera temporal.<\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda pol\u00edtica considera asimismo un segundo modelo de vida c\u00edvica. Se trata de una perspectiva cl\u00e1sica, que concibe la ciudadan\u00eda como agencia pol\u00edtica. Los antiguos atenienses y los romanos de la era republicana sosten\u00edan que la deliberaci\u00f3n y la acci\u00f3n com\u00fan en el espacio p\u00fablico constituyen la expresi\u00f3n de lo humano por excelencia. Una ciudad libre fundaba su plena existencia en el autogobierno ciudadano. Los polit\u00e1i<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> no s\u00f3lo intervienen en los procesos de designaci\u00f3n de las autoridades. Ellos forjan consensos y expresan disensos que dan forma a las decisiones que se traducen en pol\u00edticas espec\u00edficas para beneficio de la comunidad. Por ello, es tan significativa la presencia del \u00e1gora en la vida p\u00fablica como un espacio plural de discusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El ciudadano es aquel que a la vez gobierna y es gobernado, de acuerdo con Arist\u00f3teles<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Participa del ejercicio del poder no s\u00f3lo porque elige a sus representantes, sino porque interviene en los procesos de deliberaci\u00f3n pol\u00edtica. El poder se define, en t\u00e9rminos de Hannah Arendt<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, como \u201cla capacidad de actuar concertadamente\u201d y construir un proyecto com\u00fan de vida. El poder es la clase de libertad que se constituye desde la pr\u00e1xis. La acci\u00f3n se traduce en acuerdos basados en razones, en materia de la formulaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de propuestas o de procesos de vigilancia c\u00edvica.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Desde el Estado y la sociedad civil debatimos asuntos de inter\u00e9s colectivo, formamos y expresamos nuestro juicio pol\u00edtico y fiscalizamos a nuestras autoridades.<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Alexis de Tocqueville<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a> sostuvo que la presencia del individualismo determin\u00f3 que las personas que habitan las sociedades modernas tiendan a privilegiar el \u00e1mbito privado (el mundo del trabajo, la familia, las empresas, etc.) como escenario de realizaci\u00f3n humana, tomando distancia de la actividad pol\u00edtica como fuente de florecimiento y excelencia pr\u00e1ctica. En los hechos, los individuos tienden a desertar del ejercicio de la ciudadan\u00eda activa. Este fen\u00f3meno modifica sustancialmente la situaci\u00f3n del uso del poder en estas sociedades. Opera en ellas una suerte de acuerdo silencioso entre quienes dirigen el Estado y los ciudadanos. Los gobernantes se proponen garantizar la seguridad f\u00edsica y econ\u00f3mica de los individuos. Los gobernados, por su parte, abandonan la acci\u00f3n pol\u00edtica, dejando en manos de los pol\u00edticos profesionales la tarea de tomar decisiones en la vida p\u00fablica. El poder al que los sujetos renuncian es asumido por los actores que forman parte de las \u00e9lites pol\u00edticas. Los individuos dejan de comportarse como agentes pol\u00edticos; se conducen como s\u00fabditos sin necesidad de abandonar el marco normativo de la democracia representativa<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tocqueville sosten\u00eda que la \u00fanica forma de revertir esta situaci\u00f3n cr\u00edtica implica recuperar la forma cl\u00e1sica de ciudadan\u00eda, propiciando la acci\u00f3n com\u00fan y potenciando espacios para la deliberaci\u00f3n y la movilizaci\u00f3n. S\u00f3lo interviniendo en la pol\u00edtica es posible restituir al ciudadano la clase de libertad que estaba en riesgo de perder. Los municipios y las comunidades vecinales, los partidos pol\u00edticos, as\u00ed como las instituciones de la sociedad civil \u2013universidades, colegios profesionales, ONGs, sindicatos, Iglesias, entre otras organizaciones\u2013 se revelan como espacios para la acci\u00f3n c\u00edvica. Desde ellos debatimos asuntos de inter\u00e9s colectivo, formamos y expresamos nuestro juicio pol\u00edtico y fiscalizamos a nuestras autoridades. El cuidado de los derechos requiere de la agencia pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Escenarios sociales, visiones de la vida y acci\u00f3n c\u00edvica.<\/h3>\n\n\n\n<p>Las sociedades contempor\u00e1neas est\u00e1n constituidas desde la diversidad de culturas y estilos de vida. Como sostuvimos l\u00edneas arriba, la ciudadan\u00eda es una dimensi\u00f3n de la identidad que los usuarios de estas sociedades compartimos, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras filiaciones locales. Tiene sentido que nos preguntemos qu\u00e9 clase de conexi\u00f3n existe entre nuestras formas particulares de pertenencia y convicci\u00f3n y el compromiso pol\u00edtico en los t\u00e9rminos amplios en los que ha sido descrito, a saber, la adhesi\u00f3n a un proyecto de vida p\u00fablica de car\u00e1cter democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 sentido el cristianismo \u2013por poner un ejemplo\u2013, una religi\u00f3n que entra\u00f1a un sistema particular de valoraciones, puede establecer v\u00ednculos \u00e9ticos sustanciales con el ejercicio de la ciudadan\u00eda? El cristianismo desarrolla un conjunto de prop\u00f3sitos y modos de vivir (entre los que se cuentan el cultivo de las virtudes cardinales y teologales) que aspiran a cimentar una vida lograda; en una perspectiva cr\u00edtica, pueden reconocerse una serie de puntos de convergencia con los valores p\u00fablicos democr\u00e1ticos, en particular la preocupaci\u00f3n por la justicia, la solidaridad y el trato igualitario. Sin embargo, no debemos olvidar que vivimos en un mundo social plural y secular en el que no todos los ciudadanos suscriben nuestro credo espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Las religiones y las visiones del mundo abarcan la totalidad de la vida humana, no s\u00f3lo se ocupan de las cuestiones relativas a la libertad y la justicia p\u00fablica, que son materia de inter\u00e9s de una ciudadan\u00eda democr\u00e1tica. No obstante, la valoraci\u00f3n de determinados fines y pr\u00e1cticas, que son significativas en t\u00e9rminos pol\u00edticos, pueden brotar de consideraciones que para un sector de la poblaci\u00f3n tienen un origen religioso o provienen de los usos de una cultura local. En los Estados Unidos de los a\u00f1os sesenta, una fuente medular del discurso c\u00edvico en favor de la lucha por los derechos civiles residi\u00f3 en la pr\u00e9dica prof\u00e9tica del pastor bautista Martin Luther King; esos motivos religiosos entroncaron plenamente con los principios liberales presentes en la Constituci\u00f3n de 1776, principios que fueron invocados en el debate p\u00fablico que condujo a la abolici\u00f3n de la esclavitud. Este discurso fue recogido \u2013en clave c\u00edvica\u2013 por muchos ciudadanos no bautistas, no creyentes y no afroamericanos que asumieron el estandarte pol\u00edtico de la igualdad. Del mismo modo, en las \u00faltimas d\u00e9cadas, el discurso de la opci\u00f3n por el pobre \u2013que encontramos en los cimientos de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u2013 ha tenido una significativa influencia en el pensamiento pol\u00edtico progresista en Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que quiero sostener es que una determinada concepci\u00f3n del trato correcto o equitativo puede tener su origen en motivos religiosos o de concepci\u00f3n del mundo, pero puede erigirse en una causa \u00e9tico-pol\u00edtica movilizadora de la ciudadan\u00eda entera, en la medida en que pueda traducirse al lenguaje p\u00fablico de los derechos, en virtud de un fen\u00f3meno que John Rawls llama estipulaci\u00f3n. El lenguaje pol\u00edtico constituye el horizonte hermen\u00e9utico del debate p\u00fablico y del proceso de edificaci\u00f3n de los principios constitucionales<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. La preocupaci\u00f3n pr\u00e1ctica por la inclusi\u00f3n adquiere una resonancia pol\u00edtica plural. Se convierte as\u00ed en foco de deliberaci\u00f3n p\u00fablica al interior de una genuina democracia liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>La diversidad de culturas, religiones y formas de vida puede nutrir el di\u00e1logo pol\u00edtico y promover el compromiso ciudadano con el ejercicio de la justicia y la consecuci\u00f3n del bien com\u00fan. Para ello, las diversas comunidades locales deben estar dispuestas a participar en la conversaci\u00f3n c\u00edvica e intervenir en la construcci\u00f3n de un l\u00e9xico p\u00fablico que trascienda sus propias fronteras tradicionales. Las exigencias p\u00fablicas de la justicia y del bienestar interpelan a todos los ciudadanos sin excepci\u00f3n y los convocan a deliberar juntos en los espacios de acci\u00f3n com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Fil\u00f3sofo brit\u00e1nico (1909-1997)<br><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Ciudadanos<br><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cfr. Pol\u00edtica 1277b 10.<br><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> Fil\u00f3sofa alemana (1906-1975)<br><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Pensador y pol\u00edtico liberal franc\u00e9s (1805-1859)<br><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> V\u00e9ase sobre este tema Tocqueville, Alexis de, La democracia en Am\u00e9rica, Madrid, Guadarrama 1969 p.259 y ss.<br><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Cfr. Rawls, John \u201cUna revisi\u00f3n de la idea de la raz\u00f3n p\u00fablica\u201d en: El derecho de gentes y \u201cUna revisi\u00f3n de la idea de la raz\u00f3n p\u00fablica\u201d&nbsp; Barcelona, Paid\u00f3s 2001, exam\u00ednese especialmente el cap\u00edtulo 4.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Gonzalo Gamio Gehri<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Doctor en Filosof\u00eda por la Universidad Pontificia de Comillas (Madrid, Espa\u00f1a). Actualmente es profesor en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa y en la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, donde coordina la Maestr\u00eda en filosof\u00eda con menci\u00f3n en \u00e9tica y pol\u00edtica. Es autor de los libros Tiempo de Memoria. Reflexiones sobre Derechos Humanos y Justicia transicional (2009) y Racionalidad y conflicto \u00e9tico. Ensayos sobre filosof\u00eda pr\u00e1ctica (2007). Es autor de diversos ensayos sobre filosof\u00eda pr\u00e1ctica y temas de justicia y ciudadan\u00eda publicados en vol\u00famenes colectivos y revistas especializadas del Per\u00fa y de Espa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La diversidad es un rasgo distintivo de la condici\u00f3n humana, sosten\u00eda Isaiah Berlin[1]. Las personas que habitamos las sociedades modernas pertenecemos a m\u00faltiples culturas, cultivamos diferentes ideas y convicciones morales, suscribimos diferentes sistemas de creencias religiosas y asumimos diferentes estilos de vida. 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